El detenido por el crimen de Norberto Fabián Iunnisi, el hombre de 48 años apuñalado en su casa de Mendoza al 4600 en barrio Azcuénaga, fue imputado en una audiencia que finalizó la noche del viernes por dos graves figuras penales que prevén prisión perpetua: homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas y homicidio criminis causa _es decir, cometido para concretar otro delito_, además de robo calificado por el uso de un arma blanca. El juez Florentino Malaponte le dictó la prisión preventiva por dos años.
Martín Octavio T., un hombre trans de 31 años, fue acusado como coautor del crimen cometido el jueves a las 7.45 en la casa de Mendoza al 4600 cuando “acordó un encuentro con la víctima en dicho lugar para controlar los papeles correspondientes a un inmueble que la víctima poseía en calle Rauch al 1100 y por el cual el imputado tenía intenciones de compra”. Así, según la descripción del fiscal Adrián Spelta, arribó al lugar acompañado de otras personas y una vez adentro “intentaron maniatar a la victima, esta se resiste y utilizando armas blancas le ocasionaron diversas lesiones en el cuerpo”, lo que causó la muerte de Iunnisi por un shock hipovolémico por lesiones viscerales.
La acción, tal como se planteó en la imputación, “fue cometida para obtener la impunidad” ya que el acusado “conocía a la víctima” y también con la motivación de sustraer la escritura y otros elementos de la casa que Iunnisi alquilaba a T., quien a su vez la habría subalquilado a otras personas.
Según se investiga, estas personas podrían haber usado la propiedad como un punto de venta de drogas. Al enterarse de esa situación Iunnisi decidió poner la casa a la venta y en ese contexto quienes ocupaban la casa se habrían contactado para “negociar una venta”, como explicó una fuente de la pesquisa. Fue en ese escenario que el miércoles las partes pactaron un encuentro para las 7.30 en la casa de calle Mendoza, donde Iunnisi fue asesinado con media docena de puntazos en el tórax.
El testimonio de la madre de la víctima, a quien los asesinos encerraron en el baño mientras cometían el crimen, fue vital para motorizar la pesquisa en la que fue detenido Martín T., que reside en Parque Casas a un par de cuadras de la vivienda puesta bajo la lupa. Por el caso hay dos prófugos.
“Se trató de un intento de robo de unas escrituras, en el que participaron dos hombres y una mujer (varón trans). Ante la negativa de Iunnisi de entregar esos documentos, lo agredieron y le provocaron la muerte mediante arma blanca y algunos golpes”, dijo tras el crimen el fiscal Spelta.