El Ministerio de Salud de la provincia frenó un pedido de importación de 2.500
kilos de efedrina que había realizado una droguería de Villa Gobernador Gálvez. La falta de
infraestructura para almacenar semejante cantidad de esa droga y la escasa información que brindó
el comercio acerca del destino final que tendría ese medicamento fueron los argumentos esgrimidos
por la autoridad sanitaria santafesina para bajarle el pulgar al ingreso de 2,5 toneladas de ese
producto, una cantidad que fue considerada como inusual en esta provincia.
La resolución del Ministerio cobra relevancia tras el desbaratamiento el 18 de
julio pasado de un laboratorio de drogas sintéticas en el norte del conurbano bonaerense, dirigido
por narcos mexicanos, y luego de las ejecuciones de tres jóvenes empresarios en General Rodríguez
(ver abajo). Ambos hechos expusieron públicamente el perfil oscuro de la comercialización ilegal de
la efedrina, que es utilizada como precursor para la elaboración de drogas de estilo, como el
éxtasis.
De todos modos, el procedimiento de control implementado por la cartera que
dirige Miguel Angel Cappiello culminó el 18 de marzo pasado, cuando ambos episodios de relevancia
nacional aún no habían ocurrido. Todo se había iniciado a partir de una solicitud de informes
girada por la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la lucha contra el
Narcotráfico (Sedronar) a fines de diciembre del año pasado en la que se exponía que una droguería
ubicada en la ciudad de Villa Gobernador Gálvez solicitaba autorización para importar 2.500 kilos
de efedrina proveniente de la India.
"Sedronar quería saber si la droguería en cuestión reunía las condiciones
estructurales y técnicas para traer esa cantidad de droga. Entonces se respondió que ese
establecimiento estaba sanitariamente habilitado como droguería, pero su estructura edilicia no era
la adecuada para la recepción y almacenamiento de tanta cantidad de ese producto. Por eso el
dictamen fue negativo", comentó anoche a LaCapital el ministro de Salud.
Sin llegar a difundir el nombre de la droguería, desde el organismo sanitario se
indicó que la firma reiteró en varias ocasiones sus reclamos para acceder a la autorización.
"Entonces se procedió a extremar las exigencias y se le solicitó que presenten constancias de
habilitación como importador emitida por la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos,
Alimentos y Tecnología), como así también la lista de cada uno de los posibles adquirentes de la
efedrina que pretendían importar. Nunca pudieron cumplir con esas exigencias", destacó el
funcionario.
¿Para qué?La repartición encargada de llevar a cabo este tipo de controles es la
Dirección de Bioquímica y Farmacias del Ministerio. Desde allí hicieron todo el seguimiento del
caso luego del pedido de informes presentado en diciembre por la Sedronar, el organismo nacional
encargado de luchar contra el narcotráfico. "No estaban claras las condiciones y los objetivos de
utilización de esa cantidad de efedrina", dijeron desde esa dependencia. El 18 de marzo la
droguería recibió la reprobación definitiva.
En diálogo con LaCapital , Cappiello fue más tajante. Además de no contar con
infraestructura edilicia, la droguería aportó datos de laboratorios o farmacias supuestamente
interesados en adquirir la monodroga que querían importar. "Se hicieron averiguaciones en esos
lugares y en la mayoría de los casos no estaban al tanto de esas operaciones", por lo que se supone
que la misma podría haber tenido como destino el mercado negro o la elaboración de drogas
sintéticas.
Las fuentes consultadas anoche señalaron que el operativo de control tomó
trascendencia luego de los episodios vinculados a la efedrina en Buenos Aires. "No nos consta que
ese cargamento esté vinculado, pero nos llamó la atención tanta droga y que no hayan podido
justificar el destino final de la misma", expresaron desde el órgano de control.