Betiana y Brian Valdez tienen 13 y 11 años. Además de perder a su madre en un
accidente de tránsito el 24 de agosto pasado, en el que también murió el taxista que los
transportaba, los chicos afrontan un doble trance. Elaborar el dueño por esa pérdida y superar una
compleja rehabilitación. Los dos deberán permanecer inmóviles dos meses en una cama de la que no se
pueden siquiera levantar para ir al baño. El mayor de los hermanos, que también viajaba en el mismo
auto, la sacó más barata: puede llevar una vida más o menos normal, pero mañana le tendrán que
realizar una tomografía computada a raíz de que los dolores de cabeza aún no desaparecieron.
Final trágico. Oscar, el papá de los chicos, es un técnico electricista de 37
años, que debe hacer malabarismo para mantener al resto de su familia. En su humilde casa que está
ubicada en el barrio Stella Maris, una villa situada en el extremo oeste de la ciudad, el hombre
describió el momento más dramático de su vida. El accidente ocurrió la madrugada del 24 de agosto
en Ecuador y Juan José Paso. Oscar y su mujer, Mónica, y los seis chicos habían concurrido al
cumpleaños de quince de una sobrina del hombre.
Cuando la fiesta terminó Mónica decidió volver a casa en taxi. Entonces la
acompañaron Betiana, Brian y Oscar. Los cuatro subieron al auto conducido por Mario Alasia en la
puerta del salón, que está por Ecuador a unos 40 metros de la avenida. Cuando el chofer intentó
trasponer Juan José Paso fue embestido violentamente por un Audi que era conducido por Raúl Grech.
El impacto fue tan fuerte que Mónica murió a las pocas horas y los tres chicos tuvieron que ser
internados, dos de ellos en terapia intensiva. Alasia alcanzó a sobrevivir, pero murió una semana
después en el Hospital Eva Perón de G. Baigorria.
Según fuentes de la causa, antes de que se produjera el deceso del taxista,
Grech había sido procesado por el juez correccional Nº 9 por homicidio culposo en accidente.
Nueva indagatoria. La novedad de la segunda víctima fatal haría que el conductor
del Audi -está registrado a nombre de una conocida concesionaria de autos importados- sea indagado
nuevamente en este caso por doble homicidio culposo. Además de la investigación en el juzgado
penal, también se tramita un reclamo indemnizatorio ante el Tribunal Colegiado de Responsabilidad
Extracontractual Nª 2.
Voceros del Sindicato de Peones de Taxi consignaron que Alasia no estaba
registrado como trabajador formal en esa entidad.
"Ahora nos falta el eje de la casa. Los nenes es como que no caen. Están todos
tan preocupados porque se recuperen que todavía es como que no cayeron", manifestó ayer Oscar
Valdez al describir cómo la tragedia modificó su vida y la de sus hijos. Lo hace mientras muestra
fotos de Mónica donde aparece rodeada por los chicos.
"Además de estar con los chicos ella trabajaba en casas de familia. Más
adelante, vamos a ver qué pasa". Hasta un día antes del accidente, Oscar trabajaba como técnico
para una empresa constructora. Tras el desastre le permitieron tomar unos días de licencia, pero a
los quince días tuvo que renunciar. "No me podían pagar el sueldo sin ir a trabajar, y yo no podía
pagar a alguien como enfermero. Me las tuve que arreglar solo", argumentó con resignación.
Su único sustento entonces pasó a ser un subsidio por desempleo y las changas de
electricista que pudieran surgir. "Ahora me tengo que dedicar a los chicos. Por suerte la tengo a
Marisol, mi hija de 16, que me ayuda mucho. Ella se encarga de Betiana y yo de Brian. Debo arreglar
más mi casa para que no haya tanto polvillo porque les hace mal a los pibes", agregó.
Es que Betiana guarda reposo por una fractura de pelvis y severas lesiones en el
bazo y en un riñón. Brian también se quebró la pelvis y el fémur.