Un perro adiestrado para prestar funciones en operativos antinarcóticos detectó presencia de droga en el interior de uno de los camiones que, según establecieron los investigadores, se utilizaron para cargar en junio pasado en el puerto de Rosario más de 1.400 kilos de cocaína en tres contenedores cargados con maní. Ese elemento refuerza para los acusadores las evidencias contra el responsable de ese camión, que ya fue indagado como uno de los colaboradores para que ese contrabando de más de una tonelada de droga saliera con destino de ultramar. Una de esas partidas terminó detectada en el puerto brasileño de Santos y las otras en dos áreas portuarias de la ciudad de Rotterdam en los Países Bajos.
El mismo perro detectó además 15 mil dólares en poder del camionero que no tienen hasta el momento, según fuentes judiciales, justificación de procedencia. También en otra requisa al registrar con el olfato la vivienda de uno de las personas con orden de captura, el supervisor de Terminal Puerto Rosario Marcelo M., el animal marcó una mochila en la que se guardaban 800 mil pesos. También se encontró en ese domicilio en un casillero documentación vinculada con el buque Argentina C. que fue el que transportó los dos contenedores con la sustancia ilícita.
El camión en el que se advirtieron partículas de clorhidrato de cocaína fue utilizado, según los fiscales federale actuantes, en dos ocasiones para cargar la droga. Su conductor, Rodrigo L., fue indagado por narcotráfico. Los fiscales Diego Iglesias de Procuración de Narcotráfico (Procunar) y Claudio Kishimoto de Rosario le atribuyen haber contaminado una carga de maní entre el 21 y el 27 de junio, que fue finalmente interceptado con 568 kilos y 500 gramos de cocaína en el puerto de Santos y que tenía como destino final Rotterdam en los Países Bajos. El camión tiene la matrícula ELV 357.
El segundo hecho atribuido fue participar en la exportación de 866 kilos de cocaína cargados en la Terminal Puerto Rosario y que terminaron en Rotterdam descubiertos por autoridades portuarias y policiales neerlandesas.
Los otros dos imputados son Gonzálo P. y Marcos M. quienes fueron indagados este jueves por el juez federal Carlos Vera Barros y quedaron detenidos.
La investigación, en la que participó la Prefectura Naval Argentina en apoyo de los fiscales, determinó que la inclusión de la droga en los cargamentos de maní se realizó en la terminal del puerto de la ciudad y no en otro tramo del despacho de la carga del contenedor, que llegaron a Rosario desde la localidad cordobesa de General Deheza el 21 de junio de este año y fueron descubiertos en el puerto de Santos, en Brasil, el 5 de julio, y en Rotterdam el 3 de julio. La Aduana de General Deheza controló la mercadería y en el puerto de Rosario, según la investigación, rompieron los precintos que garantizan la inviolabilidad de la carga y los cambiaron por otros.
La pesquisa demuestra que en Terminal Puerto Rosario los contenedores fueron movilizados sin motivo, que ingresaron camiones en horario nocturno a la plazoleta fiscal de contenedores y que uno de ellos se estacionó en un lugar que no podía ser captado por las cámaras al lado del container MSKU1505076 que es el que terminó cargado en el buque Maersk Bermuda y se encontró con cocaína en el puerto de Santos.