Cuatro hombres armados, pero además muy bien organizados y con los rostros cubiertos sólo con
lentes oscuros, interceptaron ayer a la mañana a dos empleados de una estación de servicio cuando
se dirigían a la casa central de la empresa con la recaudación del fin de semana. La secuencia que
rodeó a todo el golpe pudo provenir de cualquier película de acción. Los hampones iban distribuidos
en dos autos y a plena luz del día, en la calle que conecta Granadero Baigorria con la autopista a
Santa Fe, cerraron el camino al vehículo en el que iban las víctimas. Una vez concretado el robo la
banda se replegó en uno de los automóviles y descartó el otro. Huyeron con 100 mil pesos.
El lugar. El atraco se produjo alrededor de las 9. El sitio exacto donde ocurrió
todo fue la avenida Sylvestre Begnis de Baigorria, que hacia el oeste se transforma en la ruta que
une esa ciudad con la localidad de Ibarlucea y que también, desde hace poco, se transformó en
salida e ingreso a la autopista Rosario-Santa Fe.
La banda de asaltantes emboscó a las víctimas cuando éstas ya ingresaban
a la calle de acceso a la autopista, una cinta asfáltica que presenta un par de curvas y
contracurvas cerradas bordeada hacia los laterales por maleza y pastos de casi dos metros de
altura. Un marco ideal para tender una trampa a cualquier automovilista.
Rodrigo Ponce de León y José Alberto Barea son encargado y empleado
administrativo, respectivamente, de la estación de servicio Petrobras ubicada en la avenida San
Martín e Hipólito Yrigoyen, en la zona norte de Granadero Baigorria. El negocio, según indicaron a
La Capital fuentes policiales, pertenece a una cadena de surtidores que tiene su casa central
en la ciudad de San Lorenzo.
A primera hora de la mañana, los trabajadores se disponían a realizar
una tarea de rutina: trasladar el dinero recaudado durante el fin de semana hasta la sede
sanlorencina. “De acuerdo a lo que declararon todos los lunes hacían el mismo manejo. Salían
en auto por la avenida Silvestre Begnis en dirección hacia el oeste, accedían por allí a la
autopista para luego enfilar hacia San Lorenzo. Nunca llevaban custodia”, comentó un vocero
de la pesquisa. Eso mismo hicieron ayer a la mañana, pero no pudieron llegar a destino.
Una banda les tendió una emboscada cuando el coche en el que iban los
empleados de Petrobras estaba a punto de acceder a la autopista. Según los voceros, el primero en
aparecer en escena fue un Fiat 147 de color blanco en el que iba una sola persona. Ese vehículo se
ubicó delante del coche de los empleados y al instante surgió un Renault 11 con otros tres hombres
que los atoró por detrás.
“Cuando los empleados del surtidor quedaron atrapados, el tipo que
estaba en el 147 bajó arma en mano y los amenazó para que entregaran el dinero. Enseguida
aparecieron otros tres que salieron del R 11. Todos armados y a cara descubierta, pero usando
lentes de sol. Todo fue muy rápido: a uno de los muchachos lo golpearon en la cabeza, pero nada
grave. En adelante no se resistieron y entregaron el dinero que llevaban en una caja”,
consignó una fuente del caso.
Todos juntos. Una vez que obtuvieron el dinero, cien mil pesos en efectivo, los
asaltantes se replegaron, pero decidieron abandonar el Fiat y escapar todos juntos en el Renault,
sin inmovilizar a las víctimas. Lo hicieron por Sylvestre Begnis hacia el oeste, como si fueran
hacia Ibarlucea, pero al parecer cruzaron el puente y accedieron a la autopista en dirección a
Rosario.
Media hora después de que se denunciara el asalto, la policía halló en Cavia y Sorrento el R
11. Según se estableció había sido robado el 4 de enero en jurisdicción de la seccional 7ª.
Con relación al 147, los investigadores establecieron que la chapa
patente no correspondía con la numeración de chasis y motor por lo que se suponía que también era
robado. “Ahora se están chequeando los guarismos del motor para detectar el origen”,
dijeron desde la seccional 24ª.

































