A días de la detención del un acusado de integrar la banda de Luciano “Lucho” Cantero que permanecía prófugo, dos detenidos como miembros de la organización de zona sur aceptaron penas de 4 años de prisión y pagar un total de 1.200.000 pesos en concepto de reparación económica por los daños causados. El dinero será destinado a la asociación Rancho Aparte, una organización civil de barrio Tablada que acompaña a jóvenes de escasos recursos con talleres de capacitación e inserción en la comunidad.
Las condenas se dictaron en dos audiencias de juicio abreviado realizadas la tarde de este lunes en el Centro de Justicia Penal. Por la vía de un acuerdo entre la fiscal Marisol Fabbro y las defensas de los acusados, Brandon Paulo Aramburu y Matías Ezequiel Ottogali recibieron 4 años de prisión cada uno en carácter de miembros de una asociación ilícita, delito agravado por la participación de menores de edad dentro de la organización. El juez Gonzalo López Quintana dictó las sentencias.
La banda se hizo conocida en enero de 2021 cuando se viralizó una foto del trapero Zaramay junto a Lucho Cantero y un grupo de jóvenes con los rostros semicubertos y portando armas largas y de grueso calibre. A causa de esa difusión el cantante fue detenido e imputado en la Justicia rosarina por publicar imágenes con armas. En marzo de ese año recuperó la libertad tras el pago de medio millón de pesos y ciertas reglas de conductas. Entre ellas, pedir disculpas en su Instagram y donar bienes a una asociación civil.
Un año después el grupo de la zona sur volvió al centro de escena. Fue a partir de los disparos que resonaron en una terraza de Arrieta al 1800, del barrio 17 de Agosto, en los primeros minutos de la Navidad de 2021. La filmación del suceso, con Lucho en primer plano, se viralizó. Horas más tarde un móvil de la Policía de Acción Táctica fue atacado a balazos en las inmediaciones de Khantuta y el pasaje 518, en el mismo barrio.
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Tras esos incidentes Lucho fue detenido el 18 de enero de 2022 junto a su madre, Lorena Verdún, y su pareja, Erica Bullón. Es uno de los hijos del asesinado líder de Los Monos, Claudio “Pájaro” Cantero, y sobrino del múltiple condenado Ariel “Guille” Cantero. Cuando estaba cerca de cumplir 21 años, en diciembre pasado Lucho fue condenado en la Justicia Federal a 2 años de prisión efectiva por la tenencia simple de drogas, mientras sigue detenido en una causal provincial por dirigir una asociación ilícita dedicada al robo de vehículos, extorsiones y venta de drogas, además de tres homicidios.
Por integrar la organización fueron imputadas cerca de treinta personas, hubo varios condenados a distintas penas y dos días atrás fue detenido Agustín “Kaki” V., considerado un prófugo del grupo. Lo apresaron cuando iba en un auto por Avellaneda y Lamadrid. Tenía pedido de captura por el crimen de Luciano Muscio, de 28 años, a quien balearon la tarde del 3 de julio de 2022 cuando iba en moto por la autopista a Buenos Aires, al parecer para robarle una moto Tornado blanca y negra. Un crimen que tiene a otro imputado como coautor.
Ese homicidio sumado a los de Damián Gastón Gómez, del 22 de junio de 2022, y el de Ulises Gamarra Urquiza, del 23 de febrero de ese año, habían puesto en la mira a la organización del barrio 17 de Agosto. Según la pesquisa, la banda tuvo un gran manejo de armas y funcionó en los barrios Las Flores, La Granada, Plata y Las Delicias.
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En ese marco, a partir de escuchas y cruces de llamadas, Brandon Paulo fue condenado como un integrante a disposición de la banda para “realizar de propia mano los trabajos encargados por sus superiores”, de quienes recibía órdenes, armas, municiones y vehículos. En algunas de las conversaciones que le atribuyen fue captado hablando con Lucho desde prisión sobre la compra de armas.
Según se consigna en la condena, desde su lugar de detención eran frecuentes las conversaciones tanto con Lucho como con otros referentes del grupo sobre la compra ilegal de armas. Fue condenado a 4 años de prisión que, sumados a penas anteriores por delitos de portación y abuso de armas, se unificaron en 11 años y 6 meses de cumplimiento efectivo. Además fue declarado reincidente y deberá pagar una reparación económica de 700 mil pesos; dinero que será destinado a la asociación civil Rancho Aparte.
Ottigali, en tanto, “ejecuta los encargos impartidos principalmente por Lucho y es un miembro más de esta organización”. En su caso también fue condenado como miembro de una asociación ilícita agravada por la participación de menores de edad. Le dicen “Mati” o “Randi” y en una de las escuchas Lucho celebra sus virtudes como conductor: “Randy es re piloto”.
De acuerdo con la sentencia, recibía órdenes para cometer distintos delitos con armas, “particularmente vinculados a la sustracción de vehículos”. En una de las intervenciones se registró cuando Lucho le ordenaba “buscar” un Peugeot 208. Recibió 4 años de prisión efectiva y se comprometió a pagar 500 mil pesos en concepto de reparación económica.