Un hombre denunció que una "viuda negra" lo drogó y le robó todas sus pertenencias el pasado sábado luego de pasar la noche a un hotel alojamiento ubicado a la vera de la ruta provincial 18.

El lugar donde el hombre denunció que ocurrió el engaño.
Un hombre denunció que una "viuda negra" lo drogó y le robó todas sus pertenencias el pasado sábado luego de pasar la noche a un hotel alojamiento ubicado a la vera de la ruta provincial 18.
La víctima se llama Edgardo, quien en la denuncia recordó que el sábado fue a bailar al boliche Década, de Cafferata y Urquiza, donde conoció a dos mujeres. De acuerdo a lo que contó, conocía a una de ellas tras haberla visto en varias oportunidades en ese lugar.
Según su versión, la mujer en cuestión se le acercó al finalizar la noche y le ofreció ir a tomar unas cervezas a un hotel, a lo que él accedió y la llevó en su auto.
Una vez que estaban en el lugar, ubicado a la vera de a ruta provincial 18, en inmediaciones de La Carolina, al parecer la mujer le colocó "droga" en la bebida y una vez adormecido, se fue con todas las pertenencias de Edgardo.
"Pagué por un servicio de dos horas, empezamos a tomar algo y quedé mosca (dormido). Me despertaron a las cinco de la tarde del otro día (domingo) luego de forzar la puerta", contó Edgardo, anonadado con lo sucedido.
Dijo además que se sentía "muy mal", por lo cual efectivos policiales lo trasladaron al hospital Provincial, donde los estudios arrojaron "presión alta, taquicardia y otros problemas". Y agregó que por secreto de sumario no le quisieron decir pero había "estupefacientes" en el examen de orina.
"Me robó todo: un Ford Focus modelo 2010, el celular, la billetera con $30 mil, tarjeta de crédito y unas zapatillas que recién estrenaba", lamentó para agregar que en el momento de beber la cerveza no tuvo tiempo a reaccionar poque "fue todo muy rápido".
Agregó que la mujer se llamaba Noelia y le dijo que vivía San Martín y Garay. De acuerdo a su descripción, mide alrededor de 1,52 metro, es morocha con pelo enrulado y tiene aproximadamente 22 años.


Por Martín Stoianovich

