En la esquina de Aurora y Castellanos, barrio Plata de la zona sudoeste de Rosario, quedó la imagen explícita de cómo la fiesta de la Navidad se topó con la tragedia. Este lunes por la mañana pudieron verse sobre el pavimento, en los restos de pirotecnia infantil, las marcas de los festejos interrumpidos por una tremenda balacera que también dejó sus rastros con las vainas señalizadas y un charco de sangre enorme. Fue donde cerca de las 3 cayó herido de muerte Ramon Alejandro Vicego, de 37 años, quien según los primeros avances en la investigación no fue el principal blanco del ataque en el que murió por un balazo en la cabeza. En el mismo hecho resultaron heridos dos niños que estaban en una vivienda que ya había sido baleada en otra ocasión y que es a donde se cree que iban dirigidos los disparos.
Según indicaron desde la Fiscalía, el ataque ocurrió pasadas las 2.40 del lunes, cuando cuatro personas pasaron a bordo de dos motos y comenzaron a disparar contra un grupo que estaba en la vía pública y contra la vivienda en la que estaban reunidos. Como resultado de la balacera Ramón Vicego, que pasaba caminando por la calle, recibió un balazo en la cabeza que le provocó una herida mortal. Cuando sus allegados lo llevaron en un auto particular al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez los médicos confirmaron que ya había fallecido.
Los disparos también alcanzaron a dos niños que estaban cerca del blanco de los balazos. Se trata de Francesco F., de 8 años, y Thiago S., de 13 años, a quienes sus familiares llevaron en un auto hasta el Heca, desde donde lo derivaron al Hospital Vilela. El más grande fue dado de alta horas después, mientras que el más chico quedó internado. Al haber sido rozado por una bala que le lastimó la cabeza los médicos decidieron dejarlo en observación evaluar la profundidad de la heridas.
Al menos 30 balazos
En la escena del hecho trabajó la Policía de Investigaciones (PDI), que recogió en el lugar las evidencias de una balacera demencial. Levantaron alrededor de 25 vainas calibre 9 milímetros y 5 calibre 380 que fueron enviadas a peritar. También trabajaron sobre las marcas de los disparos en la fachada de la vivienda donde estaban los niños heridos y sus allegados, entre los que identificaron algunos balazos antiguos. Además peritaron un Peugeot 208 en el que fueron trasladados los menores al Hospital, ya que presentaba un disparo en la parte trasera.
Los investigadores buscan establecer si todos los disparos fueron de parte de las personas que pasaron en moto. Es que hubo testimonios que dieron cuenta de un breve intercambio de balazos como respuesta al ataque. Por lo cual tampoco quedó claro por el momento en qué circunstancia murió Ramón Vicego, aunque los pesquisas se inclinaban por la hipótesis de que la agresión no fue dirigida puntualmente a él.
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Este lunes por la mañana el clima en ese sector del barrio Plata continuaba tenso. Mucha cautela de parte de los vecinos, que prefirieron no ahondar en detalles. Una mujer apenas contó que para cuando ocurrió el ataque ya no había mucho movimiento en la calle. Que parte de los festejos en la vereda se concentraban en el grupo que fue atacado por las cuatro personas que pasaron en moto.
Sobre la víctima fatal la vecina aseguró que lo había visto pasar saludando, que cuando recibió el disparo llevaba una lata de cerveza. "Fue hasta Lamadrid caminando y cuando volvió se ve que pasaron en la moto tirando y la ligó el pobre chico", contó en coincidencia con las versiones que indican que Vicego ligó un balazo de rebote. "Viste cómo es ahora, que pasan y tiran", agregó como un simple comentario pero que muestra la resignación acerca de la violencia callejera con la que se convive en determinados sectores de la ciudad.
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Foto: Celina Mutti Lovera / La Capital
"Limpien este nombre, Vicego. Los tiros no eran para él", dijo al pasar un muchacho que se negó a conversar y continuó caminando hacia un grupo que estaba a unos metros. Según contaron los vecinos se trataba de familiares de la víctima, que tenía domicilio en la zona. Con señales a la distancia estas personas dejaron claro que preferían mantenerse en silencio.
Otros hechos
Además del homicidio y los dos niños heridos en la zona sudoeste, se registraron otros ataques antes y luego de la Nochebuena. Pasadas las 18.30 del domingo en Grandoli y Lola Mora un hombre de 35 años fue víctima de una brutal balacera cuando estaba dentro de un kiosco. Luego del hecho, mientras peritaba el lugar, la policía encontró estupefacientes dentro del comercio.
Según indicaron fuentes de la investigación Daniel Alejandro Carballo estaba en el kiosco "El Marino" que atiende su hijo cuando llegó un hombre que disparó en dirección al comercio. Fueron al menos 13 disparos que provocaron múltiples heridas en Carballo, a quien el Sies trasladó al Heca.
Los agentes de la PDI que después del ataque peritaban la zona encontraron allí estupefacientes que fueron incautados. Según trascendió, al abrir la puerta de una exhibidora para realizar peritajes se encontraron con una bolsa de nylon con 12 envoltorios que fueron preservados para la investigación.
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Otro hecho violento se dio en 27 de Febrero y Pascual Rosas, en inmediaciones de Villa Banana. Allí, luego de la medianoche, Nahuel S., de 26 años, recibió un balazo en la cabeza. El muchacho caminaba hacia la casa de unos allegados cuando fue atacado por una persona todavía no identificada. La víctima fue trasladada al Heca, donde quedó internada en estado de gravedad.
Además, en el Heca recibieron al menos a tres personas más con heridas de bala. Uno fue Brandon F., de 19 años, quien ingresó en grave estado luego de haber sido atacado en España al 6700, barrio Las Flores. En relación a otro caso se registró la llegada de dos heridos provenientes de la localidad de Alvear. En un mismo hecho ocurrido en una plaza de América y Pellegrini de esa localidad, Emanuel C., de 17 años, recibió un balazo en una pierna y Jonathan C., de 35 años, fue herido en el pecho.