Policiales

Condenan a trabajadora sexual por entregar a la víctima de un homicidio

La mujer que frecuentaba Intilángelo y que sirvió de señuelo para llevarlo engañado

Sábado 09 de Junio de 2018

Una trabajadora sexual que actuó de señuelo en un hecho que terminó con el crimen de Adrián Fabio Intilángelo, en marzo de 2015 en un descampado de Pérez, fue condenada a tres años de prisión condicional por amenazas coactivas calificadas agravada por el uso de arma de fuego en calidad de participe necesario. Tras asesinarlo de dos disparos y puñaladas, los autores materiales del homicidio tomaron el auto de la víctima y fueron a su casa de Chabás para desvalijarla.

   La mujer que frecuentaba Intilángelo y que sirvió de señuelo para llevarlo engañado hasta el lugar donde lo mataron fue condenada como partícipe de un hecho en el que ya hay otros dos hombres imputados como coautores del homicidio: Pablo S. y Carlos "El cordobés" M.

   Claudia Elizabeth Zorat fue convocada primero como testigo del caso pero luego quedó involucrada en la causa. Para explicar lo que ocurrió la noche del 28 de marzo de 2015, recordó que era amiga de Cintia S., hermana de Pablo y pareja de "El cordobés". Y que días antes del hecho le confesó que un cliente al que conocía como "Adrián" la molestaba y amenazaba.

   En ese marco Zorat le mostró a su amiga un mensaje que recibió de Intilángelo, quien se refería de manera despectiva hacia los hijos de la mujer. "Es para pegarle un tiro", opinó trascartón Carlos, que estaba presente durante la charla.

   Entonces "El cordobés" sugirió darle "un susto". "Sí, un susto estaría bien así me deja de molestar", respondió Claudia aunque, según la ampliación de su indagatoria no creía que la propuesta fuera en serio.

Se fue de cauce

Lo ciertos es que esa noche fue a cenar a la casa de Cintia y allí conoció a Pablo S. y a otro hombre "morochito". En esa reunión Claudia dijo que el jueves siguiente se encontraría con su cliente y que esa noche le iban a dar el susto. Pero todo se fue de las manos.

   La noche del encuentro su cliente la pasó a buscar, le regaló un perfume y una caja de bombones. Ella sugirió ir a cenar y a jugar al pool, pero él insistió y terminaron en el camino rural de Pérez donde fue emboscado por "El cordobés", Pablo y otro hombre no identificado.

   Según esa versión, ella trató de defender a Intilángelo pero Pablo la tomó de los pelos y le apuntó a la cabeza. "El cordobés" tenía sujetado a su cliente pero lo soltó. Luego uno de ellos le efectuó varios disparos impactándolo uno el tórax y otro en la sien causándole la muerte. Una vez fallecido también lo apuñalaron.

   Luego todos subieron al Renault Kangoo de Intilángelo y le exigieron a Claudia que los guiara hasta la casa del hombre, en Chabás. "Decime dónde queda, la bala que guardé es para vos. Así como lo matamos al gil también te vamos a matar a vos", la amenazaron.

   Por ese hecho, el 28 de febrero pasado el fiscal de Homicidios Luis Schiappa Pietra imputó a Pablo Rubén S., de 31 años, por homicidio doblemente calificado por criminis causa, y por el uso de arma de fuego. En tanto, Carlos M. está bajo prisión preventiva desde el 17 de noviembre de 2015, a la espera de un juicio oral.

   Ahora se conoció la sentencia para la mujer que quedó vinculada a un hecho que derivó en consecuencias que no imaginó. Tras el consentimiento de la acusada, el juez José Luis Suárez resolvió homologar el procedimiento abreviado presentado por el fiscal Florentino Malaponte, que contó con el acuerdo del defensor Iván Russo, del Servicio Público Provincial de la Defensa Penal.

   Así, Zorat, de 30 años, fue condenada a tres años de prisión condicional por el delito de amenazas coactivas calificadas agravadas por el uso de arma de fuego en calidad de partícipe necesario, además de imponerle reglas de conducta.


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