Buenos Aires. — Cinco pistas que involucran a 32 posibles sospechosos
están bajo el análisis de los investigadores, al cumplirse ayer un mes del hallazgo de los cuerpos
de los tres empresarios a la vera de una ruta de la localidad bonaerense de General Rodríguez.
Fuentes de la pesquisa dijeron que si bien las hipótesis
más firmes respecto del triple asesinato de los empresarios se vinculan al tráfico de precursores y
de medicamentos, aún no hay ningún imputado por los ataques ni certeza de que ese haya sido el
motivo de las ejecuciones.
Para las familias de las víctimas, la pista más firme es la
que relaciona los ataques con la comercialización de efedrina en el mercado ilegal, ya que esa
sustancia es utilizada por narcotraficantes para la producción de drogas sintéticas.
Con igual importancia, la querella sigue de cerca como
móvil de los asesinatos la futura posible integración de sociedades comerciales entre las víctimas,
Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina.
En este punto, una de las hipótesis señala que los tres
estaban por iniciarse en una actividad vinculada a la comercialización de drogas y medicamentos que
pudo haber interferido en el negocio de viejos proveedores de estas sustancias a carteles de drogas
instalados en el país.
La pista de la comercialización de precursores y la de la
creación de sociedades pantalla para poder importar efedrina al país se unen en una hipótesis
central que llevó a la querella a pedir que el caso pase a manos de la Justicia Federal. Hasta ese
momento de los asesinatos esa operación no tenía restricciones, más allá que la necesidad de
obtener un permiso de la Sedronar.
El laboratorio. El abogado de las viudas de Forza, Ferrón y Bina, Miguel Angel
Pierri, quien también representa a la familia del suicidado dueño de una droguería, Ariel Vilán,
cree que al menos una de las víctimas llevaba adelante negocios con un cartel de narcotraficantes
mexicanos que había instalado un laboratorio de metanfetamina en Ingeniero Maschwitz allanado por
la policía el 17 de julio último.
Esa pista se funda en algunos contactos entre Forza y uno
de los detenidos en la causa de los narcos mexicanos, Marcelo Tarzia, acreditados con documentos en
el marco del expediente que lleva adelante el juez federal de Campana Federico Faggionatto
Márquez.
Pero existen además otras pistas del triple crimen, entre ellas la que
apunta al robo y adulteración de medicamentos que se entregaban a distintos hospitales. l
(Télam)