Un chico de 18 años que desde hace dos años estaba con una medida de privación
de libertad por el homicidio de un comerciante en Corrientes y La Paz fue detenido en la calle, en
la zona sur, por efectivos de la Patrulla Urbana de la Unidad Regional II.
Este chico se llama Ricardo A. y cuando tenía 16 años quedó detenido por el
asesinato de una puñalada de Antonio Muñoz, un jubilado de 77 años que trabajaba en la atención de
un maxiquiosco, en un caso ocurrido el 24 de enero de 2008.
Al realizar las averiguaciones del caso la policía determinó que el chico no
había vuelto a la calle por disposición judicial sino porque se había fugado de una granja de
recuperación ubicada en la provincia de Buenos Aires donde estaba internado en el marco de una
rehabilitación por su adicción a drogas.
Con un cuchillo. El lunes a las 11.45 la Patrulla Urbana realizaba tareas tras
una denuncia de hechos de robo en la zona de Ayacucho y Biedma. Efectivos de esa sección
pretendieron identificar a un joven en una bicicleta que, al ser requerido, se escabulló
rápidamente del lugar, aunque fue interceptado. Al requisarlo, según fuentes policiales, se le
encontró un cuchillo dentado en un bolsillo de su pantalón. Por eso fue llevado a la comisaría
16ª.
Cuando comenzaron las tareas de identificación el chico empezó a contar detalles
de su historia. Se estableció entonces que era el imputado dos años antes por el asesinato del
quiosquero de La Paz y Corrientes y que tenía un pedido de captura por esa causa.
El caso de Ricardo A., que derivó en el trágico asesinato del comerciante, está
atravesado por circunstancias también dramáticas. Poco antes de que se produjera el asesinato del
quiosquero, ese mismo día, Ricardo había estado con su madre ante la jueza de Menores María del
Carmen Musa. El chico tenía un cuadro profundo de diarrea y vómitos debido a su adicción al alcohol
y a psicotrópicos y la mujer sostenía no poder controlar a su hijo. Una médica forense propuso que
al chico lo revisaran en el Hospital de Niños Víctor J. Vilela pero como la asesora legal
prescribió que no era un lugar apto para atenderlo se lo derivó al Hospital Sáenz Peña.
El chico en el interín se fue del hospital, tomó el colectivo 107 y bajó en
Corrientes y La Paz. Ingresó al maxiquiosco, intentó robar, forcejeó con el comerciante y le causó
varias heridas con un cuchillo, entre ellas una mortal en el cuello. Luego sustrajo tarjetas de
transporte, dinero, un celular y se fue, según terminó declarando en el juzgado de Menores Nº 2,
donde se acumuló el caso tras ser detenido.
La detención de Ricardo fue posibilitada, dos días después del crimen, por el
testimonio de un taxista que aseguró haber llevado a un adolescente hasta un domicilio en barrio La
Tablada. El chico, según el chofer, había tomado el taxi a la hora y en la zona donde, según
después supo, habían matado al comerciante.
Anteayer a mediodía Ricardo, tras evadirse de la granja donde estaba internado
en recuperación, fue localizado en la zona donde vive su familia.Hasta anoche seguía detenido en la
comisaría 16ª.