
Por Matías Loja
La última requisa contra Nahuel Novelino fue en junio, cuando estaba preso en Chaco. Ahora está en una cárcel salteña
El 8 de junio pasado el Juzgado Federal de Venado Tuerto recibió una nota anónima manuscrita donde se mencionaba a una serie de personas y domicilios, y decía: "Esta es la banda de Novelino... Nahuel Mauro Novelino... planean hacer un atentado al Juzgado Federal a balazos. Cuidado señor Juez". El alerta dio lugar a una causa por la cual ayer a la mañana se hicieron 13 allanamientos en Venado Tuerto, Santa Isabel y la celda que ocupa Novelino en la cárcel Nº 7 de Resistencia, de donde se sospecha que comanda una red narco que vende droga entre Rosario y Venado Tuerto.
Mauro Nahuel Novelino cuenta con condenas impuestas por la justicia provincial y federal de Rosario, y recientemente fue procesado dos veces por el juez federal de Venado Tuerto Aurelio Cuello Murúa en causas vinculadas al narcotráfico. Los allanamientos, en los que se secuestró droga, dinero, armas de fuego y municiones, fueron solicitados por el fiscal federal de Venado Tuerto Javier Arzubi Calvo.
Investigación
Conocido el contenido de la carta lo primero que se hizo fue reforzar la seguridad del edificio que en Venado Tuerto comparten el Juzgado Federal con la Fiscalía y la Defensoría. Luego quedó en manos de la Fiscalía encabezar la investigación que ordenó a la subdelegación venadense de la Policía Federal (PFA).
Entre las primeras pistas había un dato recabado en otra investigación en la cual un imputado se había comunicado a un teléfono de la provincia de Chaco y hablado con un hombre a quien llamó "Nahuel" para pedirle trabajar para él. Inmediatamente éste le respondió que lo desbloquearía y que se comuniquen por WhatsApp.
La consulta a la empresa de telefonía arrojó que Novelino era titular de dos líneas con prefijo de Chaco que habían sido dadas de alta en enero y mayo de 2020. El siguiente paso fue ordenar la intervención de esas líneas telefónicas y a partir de ello las pertenencientes a otros sospechosos. También se analizaron imágenes de cámaras pertenecientes al centro de monitoreo de la Municipalidad venadense.
El epicentro de la actividad de la banda de Novelino es Venado Tuerto, aunque tiene ramificaciones. Por eso se analizan hechos de tanto de venta de drogas como robos que ocurrieron en Venado y también en poblaciones como Santa Isabel, donde ayer se allanaron un domicilio y la sede de la comisaría en el marco de la investigación de un robo ocurrido el pasado domingo 12 de este mes.
En los allanamientos se secuestró cocaína y marihuana, elementos de fraccionamiento y corte, balanzas, dinero, celulares, vehículos y documentación relacionada a las investigaciones. También armas de fuego, municiones, máscaras de disfraces y un chaleco antibalas de la policía santafesina.
En una pensión de Iturraspe al 700, pleno centro venadense, se secuestró la mayoría de los elementos, entre ellos las armas, municiones y el chaleco, más de medio kilo de cocaína y unos 400 mil pesos. En tanto, en la celda de Novelino se incautaron cuadernos y papeles varios con anotaciones.
Un millón en un remís
En un control realizado el 14 de julio en la ruta 33, cerca de Venado Tuerto, la PFA detuvo la marcha de un remís sin pasajeros. Al revisar el vehículo descubrieron que transportaba más de un millón de pesos, una parte en una caja de cartón que estaba en el baúl y otra en una bolsa bajo de uno de los asientos. El chofer no pudo justificar la procedencia del dinero.
Con el correr de los días, y a partir del producido de las escuchas telefónicas, la Justicia habría podido determinar que se trataba de dinero de la organización de Novelino que era enviado a Rosario con pleno conocimiento del chofer. En el momento en que se hacía el procedimiento Novelino llamó a sus colaboradores para que se presentaran en el control y lo mantuvieran al tanto del desarrollo del mismo.
Siguiendo sus órdenes, otros integrantes de la banda realizaban vigilancias en la comisaría 2ª de Venado Tuerto, en la PFA y en la Gendarmería "para detectar movimientos que pudieran señalarles la posible realización de allanamientos".
Ante el secuestro del dinero en el procedimiento y temiendo allanamientos, el líder de la banda ordenó a sus colaboradores que se mudaran a un hotel residencial en pleno centro venadense.
Un par de robos
La mayoría de los integrantes de la organización son de Venado Tuerto y localidades vecinas, casi todos ellos mencionados en la nota anónima recibida en el Juzgado Federal.
Además del tráfico de drogas se determinó la existencia de dos hechos de robo calificado cometidos por la organización, uno de ellos a un vendedor de droga de barrio venadense Ciudad Nueva (también allanado ayer) y el otro en Santa Isabel, del 12 de julio, cuando ingresaron a un domicilio y sustrajeron dinero en efectivo y otros elementos.
El fiscal Arzubi Calvo pidió al juzgado indagar a los partícipes por asociación ilícita y otros delitos: Novelino en carácter de jefe, tráfico de estupefacientes agravado por la participación de tres o más personas, robo calificado y otros hechos. Todos los detenidos quedaron a disposición del juez Cuello Murúa y serán indagados en los próximos días por videoconferencia.



