Policiales

Balean la casa de una mujer tras amenazar a su ex nuera

Hace una semana se lo habían anticipado con una nota por debajo de la puerta. Ayer lo hicieron realidad. La policía no quiso notificar a Fiscalía

Sábado 26 de Mayo de 2018

"Dígale a R.G. que pague lo que debe porque en unos días venimos y les pegamos a todos. Ella tiene a su hija acá. ¡Que pague! Si hace denuncia va a ser peor. Que pague". El domingo pasado, alguien pasó un papel con ese mensaje escrito a mano por debajo de la puerta de Santa, en el barrio La Lagunita. Ayer la amenaza —que iba dirigida a la ex nuera de la mujer— se concretó: durante la madrugada el frente de la vivienda fue impactado por cinco tiros calibre 22.

Un par de horas después del ataque, cuando Santa denunció lo ocurrido en la comisaría 19ª, le dijeron que no iban a poder notificar al fiscal en turno hasta el próximo lunes y militantes sociales debieron interceder para que la policía actuara en el momento y no después del fin de semana largo. "Queremos una custodia porque la amenaza ya no es un papelito. Nos balearon la casa y el Estado está ausente", reclamó Nelson, el hijo de la víctima.

De madrugada

Ayer a la madrugada, Santa se despertó con el sonido de las detonaciones. Eran las 5.10 y no se animó a salir a la puerta porque estaba segura de lo que había escuchado: eran disparos de arma de fuego. "Las esquirlas dieron contra el techo de chapa (de la galería), no podía ser otra cosa. Si abría la puerta nos pegaban a todos", dijo la mujer. Cuando se hizo de día lo confirmó. Había cinco impactos de bala en el frente de su casa y los plomos estaban ahí. Casi doce horas después, cuando la Policía de Investigaciones (PDI) finalmente fue notificada y recogió los elementos de prueba, los efectivos le dijeron que, a simple vista, los tiros parecían haber salido de una pistola calibre 22.

Santa L. tiene 60 años y trabaja sirviendo la copa de leche a los 112 chicos que todas las tardes van a merendar a "La Gloriosa", el centro cultural del Movimiento Evita que funciona en la misma cuadra que su casa —Calle 1818 (ex Perú) al 3600— en el barrio La Lagunita, en la zona sudoeste de la ciudad.

La mujer vive con uno de sus siete hijos y con su nieta, que en unos meses va a cumplir cinco años. La nena vive con ella desde que tiene un año y ocho meses, cuando R.G., su ex nuera, se la llevó para que la cuidara unos días y no volvió a buscarla.

Santa sabía que R. G. había regresado a vivir a Casilda, de donde es oriunda. Fue hace dos semanas que R.G. reapareció. Le mandó un mensaje de texto y le dijo que quería ver a la niña y llevarle una sillita que le había comprado para Navidad pero que nunca había tenido tiempo de entregarle. Así, el domingo 13 de mayo, R.G. visitó a su hija.

Según contó Santa a La Capital, una semana más tarde, el domingo 20 de mayo, se levantó a la mañana y se encontró con un papel que alguien le había pasado por debajo de la puerta: "Dígale a R.G. que pague lo que debe porque en unos días venimos y les pegamos a todos. Ella tiene a su hija acá. ¡Que pague! Si hace denuncia va a ser peor. Que pague", decía.

"Yo no hice la denuncia porque pensé que no era de verdad. Pero hoy nos balearon la casa y tenemos mucho miedo", sostuvo Santa. Por eso, pese a que cuando recibió la amenaza no se acercó a la comisaría 19ª, que tiene jurisdicción en la zona, sí lo hizo ayer a la mañana, después de los tiros, y se encontró con una respuesta insólita: le tomaron la denuncia, pero le dijeron que, como la Fiscalía estaba cerrada por el feriado y por el fin de semana, no podían notificar del hecho al fiscal. Es decir, nadie iba a investigar lo ocurrido hasta después del fin de semana largo, pese a que hay asignados fiscales de turno para ocuparse de este tipo de hechos.

Además, Santa se comunicó con su nuera por mensaje de texto y ella le habló de que tenía una deuda de 2 mil pesos con un hombre, pero no le especificó con quién ni los motivos de esa deuda. Esa información también consta en la denuncia.

Sin respuesta

"Sea feriado o fin de semana, siempre hay un fiscal de turno que debe ser notificado y él tomará la intervención que deba tomar. En la comisaría no pueden decidir no informar al fiscal sólo porque la Fiscalía está cerrada", dijo Alejandra Fedele, referente del Movimiento Evita, a quien Santa y su hijo Nelson contactaron cuando se encontraron con esa respuesta en la seccional 19ª, ubicada en Calchaquí 3580.

"Este caso no es cualquier cosa: hay una nena muy chiquita de por medio que está en riesgo. Y decidir que no se trabaje hasta el lunes significa dejar a esa familia en una situación de riesgo y perder las pruebas que había en el lugar. No pueden esperar tres días para que vaya alguien de Balística, porque el lunes ya no queda más nada", consideró Fedele.

Luego de tomar conocimiento de lo ocurrido, la referente territorial del Movimiento Evita se acercó a la comisaría junto con las víctimas y recibió la misma respuesta. "Yo conozco los protocolos de actuación y cuando se dieron cuenta no les quedó otra alternativa que notificar al fiscal y llamar a la PDI para que vayan a levantar las prueba que había en el lugar", contó Fedele, que criticó la actuación policial.

"Este tipo de respuestas son frecuentes en las comisarías y nosotros tenemos conocimiento de un porcentaje muy mínimo de esos casos. A mí me llaman por teléfono todos los fines de semana por cosas como ésta, pero las personas que no tienen contacto, por ejemplo, con un movimiento social, no saben cómo se deben manejar. Está naturalizado y es grave, porque la gente está sola", consideró.

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