Los vecinos de Ituzaingó al 7200 no ganan para sustos. En menos de cinco horas fueron protagonistas de dos ataques a balazos. Uno, a las 7 de la mañana, dejó un muerto y un herido. El otro, al mediodía, terminó con una casa violentada y un muchacho con un disparo en el rostro. “Esto es de locos. Esta mañana mataron a un pibe, después quisieron incendiar la casa de una vecina del pasillo y al toque volvieron a agarrarse a tiros y le pegaron un balazo en la cara a un muchacho. Nos acercamos a pedirle explicación a los policías (del Comando Radioeléctrico que cortaban Ituzaingó y México) y nadie te dice qué pasó”, comentó una vecina mientras charlaba con otro grupo de residentes. Todo eso a cien metros del lugar donde hace un mes fue hallado el Chevrolet Onix robado a Sebastián “Oso” Cejas, el cocinero asesinado el 22 de septiembre en la puerta de la guardia del Hospital Español.





























