Maximiliano Herrera es un estudiante de psicología que tiene 21 años y está
habituado a caminar por las calles de República de la Sexta, el barrio del sureste rosarino donde
no sólo se erige la facultad en la que cursa sino también el departamento en el cual vive. La
madrugada de ayer, volvía por esas mismas calles después de estudiar con unos compañeros cuando
tres chicos lo emboscaron para robarle la mochila que llevaba. El muchacho no ofreció resistencia
alguna, pero los maleantes no ahorraron crueldad: uno de ellos le hundió el filo de un cuchillo en
el abdomen y Maximiliano terminó internado en el hospital Provincial mientras los ladrones se
esfumaron con un botín compuesto por unos pocos pesos y un teléfono celular.
Maximiliano estudia psicología en La Siberia, el predio que
la Universidad Nacional de Rosario tiene en Beruti y Riobamba. Y desde que llegó de su pueblo
natal, vive con un amigo en un complejo de casas y departamentos de pasillo situado en Chacabuco al
2400, es decir a seis cuadras de allí. Cerca de la 1 de ayer, el muchacho volvía a su vivienda tras
estudiar con unos compañeros de la facultad. Lo hacía caminando sin sobresaltos y en soledad. A esa
hora, ninguna otra persona caminaba por la barriada. Al menos eso presumía él.
Sin embargo, cuando llegó a la esquina de Necochea y
Cerrito se topó con tres desconocidos: dos muchachos que se movilizaban en una bicicleta y, delante
de ellos, otro pibe que se acercaba con pasos rápidos. Entonces, Maximiliano se inquietó y presumió
que algo desagradable podría ocurrirle.
"El que venía corriendo, sin decirle nada, se lo llevó por
delante, lo empujó, lo apuñaló y le arrancó la mochila", comentó Fabiana Núñez, una vecina del
muchacho. La cuchillada atravesó el abdomen del estudiante que cayó malherido a la vereda. El
ladrón, en tanto, huyó llevándose 30 pesos, un celular y algunas carpetas. Tras ello, Maximiliano
se incorporó a duras penas y caminó por Necochea hasta Riobamba.
Pedido de auxilio. Con las pocas fuerzas que le quedaban llegó hasta el
bar Rojo —un local donde se ofrecen espectáculos musicales—. "Ayúdenme, me robaron y me
apuñalaron", balbuceó el muchacho. Entonces, los clientes y algunos empleados lo auxiliaron. Con
rapidez, algunos se contactaron con el Sies para pedir una ambulancia y otros dieron aviso a la
policía.
Un rato después, un móvil sanitario lo trasladó al hospital
Provincial. Allí, los médicos lo operaron y comprobaron que la cuchillada afotunadamente sólo le
había rozado el estómago. Anoche, estaba internado en una sala común. "Me dijo el chico que vive
con él que está estable", contó Fabiana.
Un cronista de La Capital intentó dialogar con
Maximiliano en el hospital de Alem al 1400 pero dos policías, en la recepción, señalaron que los
medios no podían entrevistarlo. "El director nos dijo que no se puede hablar con él (por el
muchacho herido)", dijeron con amabilidad una mujer y su compañero uniformados.
Hasta anoche, los pesquisas no tenían pistas que conduzcan a los autores
del cruento asalto. "Todavía no hay nada firme. Sabemos que hay un testigo, pero todavía no lo
pudimos localizar", explicó un oficial de la comisaría 4ª, que investiga el caso. l