“Se dice que a mi hijo lo mataron por una deuda de drogas. Que uno de los condenados le dio droga a mi hijo y como no se la devolvió, lo mató. Era una deuda de aproximadamente 3.500 pesos”. Para Gabriel, el papá de Kevin Jara, un muchacho de 20 años asesinado en el desvencijado vestuario de un club infantil de barrio Bolatti, este jueves comenzó una nueva etapa en su vida. El tribunal compuesto por los jueces Alejandro Negroni, Hebe Marcogliese y María Trinidad Chiabrera condenó a Alan Federico “Ojón” Núñez y Sebastián Rodrigo “Sebita” Romero a las penas de 25 (unificada) y 17 años respectivamente como coautores del homicidio agravado por el uso de arma de fuego de Jara el 9 de diciembre de 2018 en uno de los vestuarios del club San Cayetano, de Demestri al 6000, en barrio Bolatti.
Núñez ya tenía sobre su espalda una sentencia a prisión perpetua por el asesinato del jubilado Héctor Albino Almaraz, un hombre de 70 años a quien el 26 de septiembre de 2018 asesinaron de un tiro en el pecho para robarle el dinero de siete pensiones por discapacidad de toda su familia. El crimen fue en la casa del hombre, en Demestri 6061, frente a la cancha de fútbol donde habían matado a Kevin.
"Quiero que los asesinos de mi hijo sufran el encierro, que no puedan pasar las fiestas con sus hijos, que su familia tenga que llevarles cosas a la cárcel. Todavía espero a Kevin. No puedo creer que ya no esté. No caigo todavía. Por más que los hayan condenado mi hijo no va a volver. Nadie me lo va devolver”, explicó el papá de Kevin.
"Fue una investigación muy costosa donde nos resultó complicado avanzar en los primeros meses hasta que logramos descubrir quienes fueron los tres coautores del hecho. Uno de ellos fue un menor de edad que ya recibió en el fuero correspondiente”, explicó el fiscal que llevó el caso a juicio, Alejandro Ferlazzo.
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“A partir de la participación del menor pudimos acreditar la coautoría de Alan Núñez y Rodrigo Sebastián Romero. La condena de Núñez se unificó con una que tenía a tres años de cumplimiento condicional y le quedó en una sanción unificada de 25 años; en tanto a Romero le dieron 17 años. El tribunal entendió que la portación de arma de fuego es en concurso aparente por lo que fueron absueltos por ese delito, vamos a esperar los fundamentos para ver que temperamento toma la fiscalía con esa calificación penal que no compartimos. Pero hemos llegado a una condena en primera instancia”, indicó el fiscal.
El crimen
El asesinato de Kevin Jara comenzó a gestarse la noche del sábado 8 de diciembre de 2018. Esa noche Kevin, al que también se lo reconocía por el apodo de “Niengo”, mantuvo una fuerte discusión con sus padres y se fue de su casa en barrio Bolatti. Kevin vivía con sus padres, no tenía trabajo y padecía severos problemas de adicción. Sus padres contaron que era habitual que se fuera de su casa pero a la mañana siguientes regresaba.
Eso no pasó el domingo 9 de diciembre. Sus padres, Laura y Gabriel, salieron a buscarlo por la zona sin éxito. La pero de los noticias para los Jara llegó la noche de ese domingo algunos vecinos que participaban de la búsqueda lo hallaron asesinado en el predio del club San Cayetano. Kevin tenía tres disparos calibre 9 milímetros en la cabeza. En ese momento el club era un predio semiabierto con instalaciones derruidas. Casi en estado de abandono.
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Kevin Jara, la víctima. Dos hombres fueron condenados como sus matadores: Alan “Ojón” Núñez y Sebastián “Sebita” Romero.
"Mi hijo fumaba marihuana y a veces consumía cocaína. El fiscal tiene distintas hipótesis de trabajo. Una es que tal vez debía plata o algo así. Él no robaba ni tenía antecedentes de nada. Era un muy buen chico, compañero de sus hermanos y querido en el barrio. Pero la cosa por acá está muy mal", contó Laura una semana después del crimen cuando ella, sus parientes y varios vecinos se congregaron en Demestri al 6000 para pedir que San Cayetano se convirtiera en un club y dejara de ser un juntadero.
En menos de una semana de mayo de 2020 cayeron detenidos los tres acusados: primero cayó Ojón, luego un pibe de 17 años apodado “Juanchi” y por último fue preso Sebita, quien el sábado 9 de mayo resultó herido tras mantener una pelea con un vecino en Origone al 5900 en la que terminó con una tijera de 30 centímetros clavada en el pecho. El caso quedó en primera instancia en manos de la fiscal Marisol Fabbro y posteriormente pasó a Ferlazzo quien lo llevó a juicio.
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La fiscalía acusó a los dos mayores de edad por haber llevado a Jara el 9 de diciembre de 2018 alrededor de las 12, junto a Juanchi “a un cuarto utilizado como vestuario en la cancha de fútbol del terreno sito en pasaje Demestri 6022 de Rosario. Y luego de haberle propinado numerosos golpes a Kevin Jara, haber efectuado por lo menos tres disparos con una pistola calibre 9 milímetros con la intención de provocar su muerte, causando su deceso producto de un daño encéfalo craneano grave por proyectil de arma de fuego”. También se los imputó de “haber portado sin la debida autorización el arma de fuego tipo pistola calibre 9 milímetros” antes y después del asesinato. Ojón Núñez y Sebita Romero tienen 28 años respectivamente.
Pedido de penas
En la audiencia preliminar, la Fiscalía pidió 20 años de cárcel para Sebita y 25 años para Ojón, quien ya había sido condenado en agosto del año pasado a prisión perpetua, junto a Blas Joel Rodríguez, por el asesinato de Héctor Albino Almaraz, un jubilado de 70 años a quien el 26 de septiembre de 2018 asesinaron de un tiro en el pecho para robarle el dinero de siete pensiones por discapacidad de miembros de su familia tras ingresar a su casa de Demestri 6061, golpear a su esposa y efectuarle un disparo con una pistola calibre 45.
De acuerdo a la investigación, los acusados por el crimen que llegaron a juicio oral tendrían un vínculo como presuntos vendedores de drogas ligados a Ariel Maximiliano “Chanchón” Cantero, uno de los hijos del “Viejo” Cantero, fundador de la banda de Los Monos. Chanchón fue condenado en 2020 a 14 años de prisión por el asesinato del policía Cristian Ezequiel Ibarra, ocurrido el 22 de julio de 2019 cuando la víctima estaba a bordo de su Peugeot 308 en Larralde y Deán Funes, en la zona oeste de Rosario. El agente tenía 29 años y se desempeñaba como adscripto en la Oficina de Gestión Judicial (OGJ) que administra la estructura administrativa del sistema penal santafesino.
Núñez y Romero comenzaron a ser juzgados el pasado 2 de noviembre y este jueves, pasado el mediodía, el tribunal dio lectura a un fallo condenatorio en primera instancia. A Núñez, quien tenía una condena de tres años de cumplimiento condicional previa (del 28 de junio de 2016 por lesiones leves dolosas agravadas, violación de domicilio, amenazas simples y encubrimiento) se le dictó una pena unificada de 25 años de prisión. Romero, por su parte, recibió una sentencia de 17 años de cárcel. El tribunal los absolvió a ambos por el estricto beneficio de la duda por el delito de portación de arma de fuego de guerra en calidad de coautores.