Policiales

Absolvieron a los cuatro juzgados por el asesinato de Walter Cáceres

Fue por beneficio de la duda y en fallo unánime. La Cámara Penal dijo en julio que la prueba era débil. Dos seguirán presos por otras causas. Las defensas fueron muy críticas con la pesquisa policial.

Jueves 22 de Diciembre de 2011

Los cuatro acusados por el asesinato de Walter Cáceres, el chico de 14 años baleado en el atentado a un micro de hinchas de Newell's hace 22 meses, fueron absueltos ayer en el final del juicio oral y público entablado por tal hecho. Los tres jueces del tribunal los desligaron en modo unánime del delito juzgado por el beneficio de la duda. Aunque deberá esperarse hasta el martes próximo para conocer los fundamentos quedó claro que los magistrados estimaron no probado que tengan vinculación con la emboscada homicida.

Carlos "Chino" Fleitas, Claudio "Pájaro" Cantero y César Marchetti llegaban como coautores de homicidio calificado, lesiones leves y daños. Mariano Salomón estaba señalado como partícipe secundario del mismo ilícito. Los jueces leyeron la sentencia y ordenaron el cese de la prisión preventiva de los cuatro por este delito. Esto implicará, sin embargo, la recuperación de la libertad sólo de Cantero y Marchetti. Fleitas y Salomón permanecerán detenidos. El primero porque cumple una condena firme a cuatro años de prisión por la violencia ejercida contra su ex pareja, Daiana P., que fue además testigo principal en el juicio finalizado ayer. El segundo porque ayer a la mañana su domicilio fue allanado por una serie de escruches a departamentos (ver página 37) y el juez Luis Caterina requirió su arresto.

"Sé que habrá quien estará de acuerdo y quien no, pero puedo decir que la decisión fue hecha con honestidad intelectual y buena fe", dijo el presidente del tribunal, José Luis Mascali, en el prólogo de la lectura de la escueta sentencia, flanqueado por sus colegas Julio César García y Edgardo Fertitta. El anuncio de las absoluciones levantó exclamaciones de júbilo entre familiares de los acusados rápidamente ahogadas por el reto de Mascali. Los cuatro acusados intercambiaron sonrisas de satisfacción y alivio. En la primera fila de público de la atestada sala un rostro permanecía más serio que ninguno: el de Carlos Cáceres, padre del chico asesinado.

Los efectos. Aunque hubo muecas y palabras de sorpresa no puede decirse que la decisión fuera un total imprevisto. A fines de julio la Cámara Penal había ratificado los procesamientos de seis imputados por este hecho pero alertando que la prueba era escasa y que la fiscalía debería analizar muy bien, bajo su responsabilidad, si sostenía la acusación para llegar a un juicio. La fiscal Ana Rabín pidió el trámite y luego condenas: 18 años para Fleitas, Cantero y Marchetti y 12 años para Salomón.

Todo indica que su desempeño no convenció a los jueces. La fiscal tuvo como principal carta el testimonio de Daiana P, ex novia de Fleitas, quien señaló tres puntos: que oyó como a su ex pareja le encargaban el atentado, que Fleitas se fue de su casa con dos pistolas la noche del hecho y que él mismo le contó lo que habían hecho esa madrugada. También señaló nombres de personas que acabaron implicadas y aportó los teléfonos de ellos. Luego las pericias demostraron que hubo contactos entre esos números la noche del incidente.

El descargo. Las defensas retrucaron que el testimonio de Daiana no era directo porque ella no fue testigo del atentado sino de un supuesto relato de su novio con el que, además, tenía una relación de enemistad. Respecto de las llamadas plantearon que existieron pero que en absoluto para planificar ataque alguno sino porque todos se conocen del barrio. Y que no existe ningún indicio del contenido de esas llamadas.

Los jueces dijeron que por el principio de duda razonable no podía haber condena.

Los defensores de los acusados coincidieron en destacar algo que merece debate: el modo en que el nuevo sistema de enjuiciamiento penal en la provincia deja en descarnada evidencia los desaciertos o arbitrariedades de la investigación policial. Otros espectadores auguraban, leído el fallo y fuera del recinto, que de no corregirse esos graves errores con mayor profesionalización de esta función policial los tribunales no podrán sino absolver imputados: sin prueba limpia y sólida no se debe condenar a nadie.

"Nos reconforta que este tribunal haya corregido los errores que hubo en las instancias anteriores. Sin sustento probatorio, por cuestiones políticas o motivadas en olfato policial que luego terminan desbarrancándose en el juicio, en esta causa tuvieron a algunas personas presas más de un año", dijo Carlos Varela, defensor de Cantero.

Marcelo Piercecchi, abogado de Salomón, analizó: "Este juicio es un aviso para el futuro por las violaciones de la policía (en la instrucción) de esta causa. No se pueden cometer los delitos que se cometieron sin tomar recaudos para resguardar evidencia. En el medio hubo personas a las que se detuvo indiscriminadamente. Quienes tratan de mejorar la investigación policial deben contemplar este juicio con mirada crítica", remarcó.

"El fallo de absolución era el único que correspondía en razón de lo expuesto en la audiencia porque no hubo prueba contra nadie", sostuvo Fausto Yrure, defensor de Fleitas.

El padre de la víctima. El episodio que se juzgó y sigue impune ocurrió el 4 de febrero de 2010 cuando un micro en el que se presumía viajaba Diego "Panadero" Ochoa, líder de la barra brava rojinegra, fue atacado a balazos en la autopista Aramburu, a la altura de barrio Las Flores. En ese atentado murió Walter Cáceres y fueron heridos levemente Carlos Muratovic y Diego Malcovic.

"Ahora estos van a seguir matando. Porque estos son los que mataron a mi hijo", musitó Carlos Cáceres, padre del adolescente asesinado, que esperaba otro veredicto. Para el tribunal la investigación sobre el hecho y lo escuchado en diez audiencias de juicio no proporcionó elementos para cerrar este trámite de un modo distinto al que tuvo.

Mirada dispar sobre la principal testigo

El testimonio de Daiana P., ex novia de Carlos Fleitas, acusado de organizar el atentado al micro, fue uno de los pilares del juicio que terminó ayer. Para los jueces quedó claro que fue insuficiente para aplicar condena. El presidente del tribunal, José Luis Mascali, había condenado a Fleitas a tres años de prisión por portación de arma de guerra y amenazas coactivas en un hecho donde se le probó violencia doméstica. La semana pasada la Cámara Penal amplió la pena a cuatro años y consideró para ello el modo en que Fleitas había atormentado y abusado sexualmente de Daiana.
  En este caso, que sí mereció la condena de Fleitas, el camarista Adolfo Prunotto valoró “la violencia demostrada por el hombre condenado contra su ex pareja y familiares de ésta”. También los efectos “en la salud psíquica de la ex concubina que debió ser protegida por el programa de protección de testigos” y concluyó que los dichos de Daiana tenían sustento y credibilidad.
  En el juicio que terminó ayer, sin embargo, la palabra de Daiana contra Fleitas no halló la misma valoración.
  El abogado Carlos Varela consideró que Daiana “es una chica con demasiados problemas emocionales y creemos que su testimonio es mendaz. Sabemos que la testigo fue abusada por Fleitas pero eso poco tiene que ver con lo que se juzgó acá”.

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