El estado brasileño de Río de Janeiro muestra cifras de muertos por el coronavirus que lo colocan por delante de la mayoría de los países de América Latina, según el ranking de la Universidad Johns Hopkins.
RÍO. Un paciente muerto yace entre otros dos en recuperación en el hospital municipal Salgado Filho
El estado brasileño de Río de Janeiro muestra cifras de muertos por el coronavirus que lo colocan por delante de la mayoría de los países de América Latina, según el ranking de la Universidad Johns Hopkins.
Río de Janeiro contabiliza 15.560 víctimas fatales por el Covid-19, una cifra que lo sitúa por encima de Argentina, Chile y Sudáfrica, señala la lista elaborada por la universidad estadounidense.
En cuanto a infectados, contabiliza 214.003, ubicándose por delante de países como Filipinas, Iraq y Canadá.
Con 17,2 millones de habitantes Río de Janeiro es el tercer estado más poblado de Brasil, detrás de San Pablo y Minas Gerais. En las últimas semanas se observó un alto crecimiento en los casos de coronavirus, en paralelo con el desconfinamento decretado por el gobernador, Wilson Witzel, y el alcalde de la capital, Marcelo Crivella.
La Alcaldía carioca liberó prácticamente todas las actividades económicas, reabrió restaurantes y hoteles, y autorizó la circulación en las playas salvo algunas restricciones, lo que dio lugar a grandes concentraciones de personas principalmente los fines de semana.
Brasil es el segundo país con más muertes y casos por coronavirus en el mundo. Esta semana completó más de 100 días sin ministro titular de Salud, cargo ejercido interinamente por un general del Ejército sin experiencia en el área. Cuando el general del Ejército Eduardo Pazuello asumió como ministro interino, a mediados de mayo, Brasil tan sólo era el sexto país con más casos, con 218.000 contagios.
Hoy es el segundo país con más fallecidos (114.250) y más contagios (3,69 millones), tan sólo superado por Estados Unidos.
El presidente Jair Bolsonaro, uno de los gobernantes más escépticos sobre la gravedad de la enfermedad, a la que llegó de tildar de “gripecita” pese a que fue uno de los que la contrajo, tuvo dos ministros de Salud diferentes en menos de un mes antes de Pazuello.
España
Frente a un aumento brusco del contagio de coronavirus, el gobierno español tratará de reducir la edad de uso obligatorio de la mascarilla en las escuelas de los 12 a los 6 años.
En una entrevista con radio Cadena SER, la ministra de Educación, Isabel Celaá, dijo que los padres que deban permanecer en casa para cuidar a un niño que tenga Covid-19 recibirán una compensación o licencia médica.
Funcionarios de educación y salud de los niveles central y regional se reunirán el jueves para negociar nuevas medidas para el inicio del año escolar en las próximas tres semanas.
En tanto, el primer ministro de Francia insistió en que el repunte de infecciones “no es motivo de pánico” y pidió a sus compatriotas que usen más las mascarillas, vuelvan al trabajo y a las escuelas y se “cultiven”.
Francia está reportando ahora más de 25 pruebas de virus positivas por cada 100.000 personas, frente a cinco por cada 100.000 de hace un mes.


