Una investigación periodística internacional reveló este jueves que la farmacéutica Pfizer solicitó a Argentina y Brasil, para venderles la vacuna, que coloquen en garantía activos soberanos, como una suerte de “reaseguro” para cubrirse de eventuales conflictos legales. A Perú, en cambio, le exigió otras cláusulas, como ser la eximición de responsabilidades ante probables efectos adversos de la vacuna.
El informe, firmado por seis periodistas en representación de dos medios de comunicación sin fines de lucro (el inglés The Bureau of Investigative Journalism -TBIJ- y el peruano Ojo Público) cita datos de público conocimiento, explicaciones de expertos del sector y testimonios anónimos de funcionarios de Argentina, Perú, Brasil y de un cuarto país de América latina cuyo nombre -explican en el informe- no revelan a pedido de las fuentes, de modo de respetar el acuerdo firmado con la farmacéutica estadounidense.
Según la investigación, “en Argentina y Brasil, Pfizer pidió que los activos soberanos se pusieran como garantía para cubrir posibles costos legales futuros”.
Ante consultas que el diario Clarín asegura que efectuó a fuentes de Presidencia de la Nación para chequear la información, éstas habrían respondido escuetamente: “Lo que dice la investigación ocurrió”.
Sin embargo, ningún funcionario nacional se animó hasta ahora a afirmarlo públicamente.
En cuanto a Pfizer, ante consultas para ratificar o negar las aseveraciones plasmadas en la investigación, representantes locales de la compañía recordaron la negativa de la farmacéutica, ya desde julio pasado, de responder a los medios de comunicación cualquier pregunta relativa a la vacuna contra el coronavirus.
En casos como en Perú, asegura el informe, Pfizer pidió “incluir cláusulas que eximen de responsabilidad a la farmacéutica por los eventuales efectos adversos de la vacuna, la demora en la entrega de los lotes, implementar todos las normas legales necesarias para cumplir con las obligaciones al proveedor frente a demandas futuras e indemnizaciones”.
En una carta fechada el 28 de diciembre, el gerente general de la filial de Pfizer en Argentina respondió a un grupo de diputados de la oposición (Graciela Ocaña, Claudia Najul y Alfredo Cornejo) que las negociaciones de Pfizer “tienen el mismo tenor” en todo el mundo.
Sin embargo, Nicolás Vaquer (quien firmó solo con sus iniciales) agregó que “cada país tiene su propio marco normativo que podría requerir ciertas adaptaciones para que las condiciones de contratación sean compatibles con las mismas”.
Dos antecedentes tomados de las noticias de los últimos meses sugieren que un pedido de estas características (reclamar una reaseguro bajo la forma de bienes nacionales) podría, eventualmente, haber ocurrido.