Las instituciones sanitarias armaron una organización diferente para responder a la pandemia por Covid-19. La cuestión principal será diferenciar los pacientes que presenten síntomas febriles de los que no, de manera de prevenir contagios.

Carteles. La circulación se modificó por completo.
Las instituciones sanitarias armaron una organización diferente para responder a la pandemia por Covid-19. La cuestión principal será diferenciar los pacientes que presenten síntomas febriles de los que no, de manera de prevenir contagios.
A partir de ahora, quienes recurran a un centro de salud municipal o a un hospital de Rosario se encontrarán con que en la sala de guardia se diferenciará a los pacientes que presenten síntomas de fiebre de los que padecen otra patología, con el objetivo de dirigir a los primeros a otros estudios. Además, se modificó la circulación entre pacientes y personal para evitar contagios, y se minimizó el ingreso de personas a los consultorios. Junto con esto, se dispuso un consultorio cercano al ingreso para la atención específica sospechosos Covid-19 y también la identificación de recorridos interiores con cinta en pisos y vallas.
Este protocolo ya se está aplicando en los hospitales Carrasco, Víctor J. Vilela, Clemente Alvarez, Alberdi, Roque Sáenz Peña, en el Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias de Rosario (Cemar) y en la Maternidad Martin, además de los centros de salud.
Es importante destacar que desde mediados de marzo se suspendieron los turnos programados y las actividades que no requieran atención de urgencias en los efectores de la red municipal, indicaron en la Intendencia. "El bajo número de casos, desde el inicio de la pandemia, sumado al aislamiento obligatorio, nos permitió el trabajo en distintos ejes sanitarios como la ampliación de camas generales y de camas críticas, junto con la creación de espacios de aislamientos no hospitalarios. También pudimos organizar internamente el trabajo en esta instancia de planificación" explicó el secretario de Salud municipal, Leonardo Caruana.
Trabajo en equipo Esta nueva organización es el resultado del trabajo de la Secretaría de Salud Pública municipal, junto a los integrantes de los equipos médicos, que repensaron los espacios para proteger a los trabajadores, sin descuidar la atención de los pacientes, siguiendo los protocolos establecidos por las autoridades nacionales.
"Estas formas de organización las fuimos trabajando en conjunto con el Ministerio de Salud provincial y las instituciones privadas, adecuándonos a los protocolos nacionales que atraviesan a todos los subsectores sanitarios", agregó Caruana.
El funcionario aclaró que si bien ahora se hicieron estas modificaciones en la atención, en la distribución de espacios y de tiempos, "la situación de la pandemia es dinámica y genera una revisión continua de las estrategias y acciones adoptadas". Por esto, si surgen nuevas evidencias se irán adoptando otros modos de actuación.
En este trabajo participan todas las áreas técnicas desde la Dirección General de Arquitectura e Ingeniería Hospitalaria hasta los profesionales y técnicos que integran los Comités de Crisis de todos los edificios sanitarios. Allí se evalúan los protocolos covid-19 propuestos por el ministerio de Salud de la Nación, y se adaptan a cada edificio de salud pública.
El personal de Arquitectura y Bioingeniería está trabajando en el acondicionamiento edilicio y en el equipamiento. Los médicos infectólogos, junto a los especialistas de Higiene y Seguridad, están desarrollando procedimientos y capacitando al personal en higiene hospitalaria para servicios de vigilancia, operarios, técnicos y profesionales (propios y contratados). Mientras tanto, desde las áreas de Servicios Generales se redefinió la trazabilidad de los residuos biopatogénicos, las rutinas y los procedimiento de higiene hospitalaria. Ya se lleva capacitado a más de 1.500 trabajadores.


