El gobierno argentino ordenó nuevas restricciones al tránsito aéreo internacional ante el temor del ingreso y eventual propagación de nuevas variantes de Covid-19, entre ellas la Delta, originalmente detectada en India, y la Beta, que está castigando duramente a Sudáfrica.
El gobierno redujo un 20 por ciento la frecuencia de los viajes a Europa, dispuso que sigan suspendidas las operaciones aéreas con Reino Unido e Irlanda del Norte y agregó a países como Turquía y otros del continente africano para evitar la propagación de las variantes.
La Decisión Administrativa 589/2021, publicada en el Boletín Oficial este sábado, lleva la firma del jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; del ministro del Interior, Eduardo Wado de Pedro; y de la ministra de Salud, Carla Vizzotti.
La norma especifica que, tal como expresó el presidente Alberto Fernández esta semana, en el gobierno están especialmente preocupados por la variante Delta, que se originó en la India, y es “de mayor transmisibilidad y, potencialmente, de más gravedad”.
El objetivo de la decisión, según dicen los considerandos del comunicado, es “reducir el tránsito internacional y evitar que lleguen a la Argentina nuevas cepas de coronavirus” que circulan en otros países.
De esta forma, “la autoridad sanitaria nacional entiende necesaria la prórroga y ampliación de las medidas preventivas adoptadas a través de la Decisión Administrativa N 2252/20 y sus normas complementarias, en resguardo de la salud pública”, indica el texto.
Así, el artículo 1º prorroga hasta el 25 de junio inclusive las decisiones vinculadas a “autorizaciones y permisos” relativos a “operaciones de transporte aéreo de pasajeros y pasajeras en vuelos directos que tengan como origen o destino el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte” y se agregaron Turquía y países del continente africano.
En tanto, sigue vigente la prohibición del ingreso de los vuelos que tengan como origen Brasil, Chile y la India, “ante el nuevo linaje en la secuenciación de muestras locales, respecto al ingreso de personas”.
En tanto, el artículo 2º establece que el Ministerio de Transporte “dispondrá una reducción del 20% de las frecuencias de vuelos de pasajeros que tengan como origen o destino a países de Europa”.
No obstante, la Administración Nacional de Aviación Civil (Anac) “podrá ampliar, disminuir o eliminar tal porcentaje de reducción, previa intervención de la autoridad sanitaria”.
Por otra parte, señala que el Ministerio de Salud “determinará los puntos de entrada al país, trayectos y lugares, que reúnan las mejores capacidades básicas para responder a la emergencia sanitaria”. Asimismo, la Dirección Nacional de Migraciones podrá “autorizar el ingreso de personas al territorio nacional por medio de otros pasos fronterizos, cuando concurran especiales y acreditadas razones humanitarias que así lo ameriten”.
El presidente Alberto Fernández había expresado en la semana, durante un acto, su temor y preocupación “para que la nueva cepa de la India no entre en la Argentina y no nos arruine el trabajo que hemos hecho hasta ahora”.
A principios de mayo fueron detectados y aislados dos casos de infectados con la cepa Delta que ingresaron a Argentina a través de un vuelo proveniente de Francia el 14 de abril.
Se trató de dos niños, residentes en Buenos Aires, que fueron puestos bajo vigilancia epidémica y cumplieron con el aislamiento obligatorio, según informaron en su momento las autoridades sanitarias.