PANDEMIA

La Anmat homologó un respirador que se puede producir a gran escala y a bajo costo

Es un proyecto desarrollado en Las Rosas con la participación de empresarios, ingenieros y médicos de Santa Fe, Buenos Aires y Río Negro

Martes 08 de Septiembre de 2020

“Este es un respirador que construyó media Argentina”, dijo Jeremías Butto, el ingeniero nuclear oriundo de Las Rosas quien, junto a un grupo de empresarios amigos del departamento Belgrano desarrolló el Likhen Rod, un respirador mecánico para enfermos de Covid-19 que la semana pasada obtuvo la habilitación de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) y ahora comenzará a construirse en serie. El equipo, desarrollado en la cabecera del departamento Belgrano, tiene como ventaja la utilización de piezas “no habituales” en otros aparatos similares y por lo tanto la posibilidad de construirse a gran escala y a bajo costo para asistir a las necesidades que puedan surgir por la pandemia de Sars Cov-2 en cualquier punto del país.

Butto, nacido y criado en Las Rosas, reside en Bariloche pero quedó varado en Rosario por la cuarentena. Fue así que volvió a casa de sus padres en su ciudad natal y comenzó a interiorizarse sobre los proyectos internacionales de construcción de un respirador. Su entusiasmo contagió a sus amigos y empresarios Horacio Testa (Tecnoplast SRL), Hugo Tedeschi (Tedeschi Sembradoras); Carlos, Aníbal y Gabriel Moriconi (Vulcano Semirremolques) quienes, junto a su empresa de investigación y desarrollo tecnológico (Lago Fonck SRL) se aplicaron a la tarea.

“Durante la etapa de diseño se evaluó en Rosario la factibilidad clínica del aparato, es decir si era eficaz para lo que pretendíamos hacer, la ventilación mecánica del paciente. Después fuimos a la Asociación de Anestesiólogos de Buenos Aires que también tienen instrumentos complejos como un servosimulador de pulmón, entre otros, para evaluar mejor la parte clínica. Allí hicimos pruebas, el equipo funcionó bien y nos dio la certeza de que teníamos un proyecto factible de registrar ante la Anmat”, dijo Butto a La Capital.

>> Leer más: En Las Rosas un grupo de amigos creó un ventilador mecánico de bajo costo

El siguiente paso que concretaron fue la evaluación ante la normativa que regula los requisitos que debe cumplir un respirador mecánico y la certificación de que el que desarrollaron, aplica ante esas exigencias en los laboratorios habilitados para esa valoración. “Una vez que logramos esa documentación la utilizamos para iniciar el expediente ante Anmat, donde los especialistas nos hicieron algunas observaciones y correcciones y eso nos permitió concretar un expediente final que luego fue aprobado”, contó el ingeniero.

El Likhen Rod es un ventilador mecánico de terapia intensiva con un solo modo ventilatorio, el indicado para asistir a los pacientes en tiempos de pandemia. Posee la ventaja de que utiliza válvulas que habitualmente no se usan en otros respiradores por lo que hay gran disponibilidad de piezas y materiales para fabricarlo en grandes cantidades.

El precursor

El primer prototipo, llamado Boby LR 01, fue capaz de ingresar y extraer aire/oxígeno de un pulmón artificial. Fue testeado por los entusiastas emprendedores en la Asociación Rosarina de Anestesiología (ARA) donde concluyeron que era capaz de superar todas las pruebas que el simulador le impuso. Después construyeron un segundo prototipo con interfaz de usuario táctil con sistema de seguridad auxiliar y alarmas, tal como vienen configurados los equipos comerciales, para facilitar el uso a los profesionales de la medicina.

Después se avanzó en el Likhen Rod al que le hicieron mejoras en seguridad, alarmas y software hasta completar las normas exigidas para un ventilador mecánico de uso profesional en las unidades de terapia intensiva.

Es un ventilador mecánico para asistencia respiratoria confiable y segura que permite asistir a pacientes con Covid-19 de manera eficaz”, señaló Butto y agregó que “los profesionales y funcionarios del Ara Rosario y de Buenos Aires, del Hospital Centenario de Rosario, de la Secretaría de Desarrollo para la Producción están muy contentos porque lo hicimos entre todos, fue un diseño conjunto entre médicos e ingenieros”.

La producción

“En principio vamos a donar tres al hospital de Las Rosas, tres al de Bariloche, uno a la Asociación de Anestesiólogos de Buenos Aires y otro a la de Rosario y estamos comenzando una etapa de producción con una serie inicial de 25 y avanzando en el acopio de componentes para otros 30 aparatos. Todo lo realizado hasta el momento y la producción se encaró con financiación propia y sin haber realizado ninguna venta. Hasta ahora no entramos en contacto con gobiernos provinciales y nacionales ni con privados. Simplemente estamos haciendo un stock por si llegan a necesitarse”, explicó Butto.

Además señaló que la producción se realizará en la compañía Lago Fonck, habilitada para montar los equipos que se emplaza en San Carlos de Bariloche, con componentes que se fabrican en sedes de las empresas de otros rubros que participan del proyecto.

“Cada uno de ellos construye una parte crítica del respirador y la fabricación y el control de calidad se hacen en Bariloche. Dividimos el esfuerzo inicial, lo organizamos de este modo y aquí hacemos el ensamblaje final”, explicó Butto.

“Nos gustaría continuar con el desarrollo de ventiladores mecánicos y a futuro diseñar un equipo con las funcionalidades de un ventilador completo, que tenga todas las posibilidades de modo ventilatorio”, concluyó el profesional.

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