Pandemia

El gobierno evaluó como positivo el inicio de la cuarentena, pero reforzará controles

En los grandes centros urbanos hubo disminución de circulación. Inquietud por colas en los súper.

Sábado 21 de Marzo de 2020

Los colaboradores del presidente coincidieron ayer en que, con algunos focos de conflicto, el primer día de cuarentena general dejó un balance positivo, con una reducción notable de la circulación en la vía pública, que estimaron en un 70 por ciento. Alberto Fernández los instruyó, de todos modos, a reforzar los controles a partir de hoy o, a más tardar, el lunes, para garantizar el cumplimiento de las medidas de aislamiento.

   “Vamos a ajustar las marcas”, resumió uno de los funcionarios que visitó ayer la residencia de Olivos, desde donde Fernández monitoreó el desarrollo del operativo. “Vamos a poner más policía en la calle, a detener a los que violen la cuarentena y a mostrarlos, para que sirva de ejemplo”, detalló, con tono firme. En la Casa Rosada reconocieron que en algunas zonas del país el confinamiento no se cumplió como hubiesen querido.

   Para afinar el operativo conjunto de fuerzas federales y provinciales, la ministra de Seguridad, Sabina Frederic , volvió a contactarse ayer con los ministros de seguridad de las provincias. Los efectivos de la Policía Federal, la Prefectura y la Gendarmería intensificaron su tarea desde el atardecer, después de una primera fase de despliegue en el territorio. “En la situación de conmoción social que vivimos, no tuvimos incidentes graves en ningún lado”, evaluó un colaborador de la ministra.

   En diálogo permanente, las autoridades de Nación, de la ciudad de Buenos Aires y de la provincia de Buenos Aires acordaron reforzar los anillos de seguridad en los ingresos y egresos de la Capital, y en puntos neurálgicos del conurbano. En la Casa Rosada esperan que las aglomeraciones en los supermercados vayan menguando con el correr de los días. Entienden que las imágenes vistas ayer responden al temor de desabastecimiento, que irá desapareciendo.

   Largas filas con distancia prudencial entre personas en puertas de farmacias, cajeros automáticos y supermercados; poca gente en paradas de colectivos, estaciones de trenes y subtes y un gran despliegue de efectivos de las fuerzas de seguridad fueron las imágenes que más se repitieron durante el primer día del aislamiento social, preventivo y obligatorio en las calles de la ciudad de Buenos Aires y del conurbano bonaerense. La misma postal se registró en el resto del país.

   En la estación de Once, ya más sobre el mediodía la situación era distinta: todos los comercios se encontraban cerrados y había muy pocos pasajeros circulando y custodiados por una fuerte presencia policial.

   El cumplimiento del aislamiento obligatorio decretado fue bastante dispar en el Gran Buenos Aires, que se asemejó más a un día de fin de semana que a una ciudad en cuarentena y comprometida con la responsabilidad de pelear contra el coronavirus.

   La ciudad de Córdoba también se mostró ayer con un panorama similar a un asueto administrativo, con inactividad en los organismos públicos y escasa actividad comercial, en tanto se registraba una inusual presencia policial en las calles y rutas. Hasta el mediodía, el transporte urbano de pasajeros circulaba con frecuencia de fin de semana y con pocos pasajeros, mientras que los taxis y remises trabajaban con normalidad.

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