Calma chicha. Por ahora y en plena pandemia, las inmobiliarias de Pueblo Esther, Granadero Baigoria e Ibarlucea reciben consultas telefónicas a cuentagotas pero no cierran operaciones. Y se sonríen al enterarse que los precios que se barajan en Funes y Roldán para los alquileres temporarios de la próxima temporada veraniega se calculan de entre 50 y 100 dólares por día, según el informe publicado por La Capital el domingo último. En estas plazas, a lo sumo se cotizará en 50 dólares el día, en aquellos casos en los que se alquile una casa con pileta, dos habitaciones y parque.
En otras temporadas, ya a esta altura del año los dueños de las propiedades ponían a disposición sus casas para arrendar, pero ahora lo piensan dos veces. Expresan que si no hay posibilidades de viajar, seguramente las ocupen ellos. Y los que antes estaban interesados en veranear cerca de Rosario, porque seguían trabajando y el fin de semana ampliaban el alojamiento con familiares y amigos, ahora en pleno pico del coronavirus se preguntan si podrán apelar a esos encuentros sociales.
Y la calma no solo viene por la oferta y la demanda sino también por la aplicación de los protocolos de la pandemia. Los agentes inmobiliarios aseguran que no muestran casas ocupadas, tampoco a mayores de 60 años y los interesados entran uno por vez a ver las propiedades, con barbijos y a distancia.
Lorena Rodríguez desde hace 18 años al frente de la actividad en la zona de Pueblo Esther, a 18 kilómetros al sudeste de Rosario. Cuenta que lentamente "ya empezaron los llamados" fundamentalmente por las casas en las zonas de calle Oroño y parque Vernazza, los más seductores de la zona cercana al río. "Los precios de Funes o Roldán son un poco salados para esta zona: acá a lo sumo podremos cobrar unos cincuenta dólares por día o una casa tipo con pileta, dos domitorios, galería, quincho y buen entorno", dice la empresaria que alquila por 3 mil pesos diarios propiedades para los piletas que están pagando incendios en las islas.
"Por cien dólares -agrega- debería ser una súpercasa en la barranca, pero esas en general no se alquilan, las usan sus dueños".
Otra zona muy codiciada por su cercanía al Paraná es Grandero Baigorria, pero al norte de Rosario: a unos 20 minutos en auto. Desde allí, Franco Ruiz de Inmobiliaria Norte, un comercio de 38 años en el rubro, sostuvo que aún no hay demanda para la temporada, pero anticipó que de ningún modo los valores de la zona son como en Funes o Roldán.
"Acá las casas son más sencillas, pero una de dos dormitorios, con pileta y a una o dos cuadras del río puede llegar a costar treinta dólares por día. Eso sí, una de dos plantas en la barranca , una casa tope, con todo, cuesta prácticamente el doble; entre sesenta y setenta dólares por día", precisó Ruiz.
Ibarlucea, por foto
Para David Piatti, con 15 años de trabajo inmobiliario en Ibarlucea, el presente pandémico deja incertidumbre extrema. "Viene muy tranquilo el trabajo, en otras épocas ya había consultas, pero ahora la gente no puede venir a visitar las casas, está todo cercado y estoy practicamente tasando por fotos", dice el empresario.
Para Piatti una casa grande con pileta, para 8 ó 10 personas, "parejas jóvenes que buscan fundamentalmente espacio verde y seguridad" rondará como mucho los 50 dólares por día. "Los valores que superen esas cifras no son para esta zona. Y aclaro que no estamos mostrando prácticamente nada", remarcó.
Una situación diametralmente opuesta a la de Funes y Roldán, donde las inmobiliarias consultadas por este diario aseguran que no dan abasto para responder a la gran cantidad de consultas. Las averiguaciones allí se adelantaron por lo menos un mes. Y la mayor parte de las consultas son de rosarinos que viven en departamentos y que aun con quinchos y piletas, no los pueden usar por la la pandemia. Por eso salieron a buscar lugar de veraneo lo más pronto posible en un lugar donde no sentirse encerrados. Y como se sabe que estipula la ley de oferta y demanda; a más interés por alquilar, vuelan los precios.