Newell's

Volvió a caer fuera de casa y reavivó las dudas

Los leprosos volvieron a caer fuera de casa, esta vez ante Colón, con un rendimiento de escaso vuelo.

Martes 09 de Octubre de 2018

Nada. Ningún punto. Vacío. Newells volvió a ser el de otros partidos, ese de escasa imagen y sin fútbol. Y por eso a Colón con muy poco le alcanzó para doblegarlo en su terreno y aliviar la situación de su técnico Eduardo Domínguez. La Lepra reavivó las dudas que se habían disipado por un momento con la victoria ante Lanús. Anoche otra vez despertó los viejos problemas. Sí, es cierto que en los últimos minutos empujó y hasta pudo llevarse algo, pero se acordó tarde para inquietar. Y el golpe estableció nuevamente una situación de cierta tormenta, como la que se instaló en la noche de la capital santafesina.

La Lepra tuvo que soportar la presión que impuso el sabalero desde el inicio obligado a salir a buscar el resultado que apagara el fuego de la "calentura" por la eliminación de la Sudamericana.

La pelota estaba en poder del anfitrión, que avisó cuando Godoy remató con la rodilla y Aguerre embolsó la pelota. Newells estaba en problemas porque no encontraba el balón, que era manejado a su antojo por un Colón que venía herido. Y eso enardecía a un De Felippe que gesticulaba en el banco.

Una, dos, tres. Colón bombardeaba el arco de Aguerre. Newells sufría y don Omar se desesperaba.

El medio debía contener, y a la vez generar juego cuando tuviera la bocha. Ni una cosa ni la otra lograba. Figueroa no entraba en juego porque no le llegaba la redonda. Y su recorrido era en vano.

Hasta que una macana de Olivera y un robo del Negro inquietó a Burián.

Y de tanto padecer, el rojinegro de Rosario recibió el golpe que tanto tiró el local. Chancalay apareció solo en el área chica y con todo el tiempo del mundo puso el 1-0. Para que De Felippe se diera media vuelta y fuera hasta el banco para mandar a los suplentes a calentar. Porque él ya había expuesto su calentura desde el corralito. No sólo por el resultado parcial, sino por la pobreza futbolística.

Don Omar mandó a Formica por Figueroa para sumar fútbol. Newells se mostró más incisivo y aprovechó que Colón mermó la intensidad física. Y así llegó la más clara para la Lepra con un zapatazo del Gato que controló Burián.

La Lepra levantó su andar. Formica le dio otra impronta y el equipo se acercó un poco más al arquero sabalero, pero no le alcanzó para golpear y equilibrar el tanteador. No tuvo poder de fuego como para conseguir el objetivo.

Newell's cayó otra vez, esta vez ante un sabalero al que no le sobró nada. Lejos de casa, donde le cuesta ganar. Las preocupaciones que parecían haberse calmado salieron a escena y eso genera aún más incertidumbre. Por el presente, pero también por el futuro.

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