“Volví de Italia el 24 de febrero y es como que empezaba la noticia de la pandemia. Creo que lo que le pasó a Europa, principalmente a Italia y en los días que estuve también en Londres, es que no se sabía realmente lo que estaba sucediendo. La ventaja que tenemos en Argentina es que estamos con el diario del lunes. Y esto nos anticipó a tomar algunas decisiones que por el momento nos permiten resolver algunos problemas, porque si ves lo que ocurre en España, Italia y Estados Unidos no es comparable con los que nos está pasando hoy a nosotros. A los italianos los sorprendió. Nunca esperaban algo así. Nosotros cuando volvimos de Italia había casos aislados, pero no la cantidad que se dio después. Volvimos e hicimos la cuarentena y por suerte no nos pasó nada. Allá en Italia la están pasando mal. Estoy en contacto con ex jugadores y gente amiga que conservo. La gente de Parma me pidió que mande videos de apoyo”, le relató Roberto Sensini a este diario, para graficar la experiencia personal que tuvo cuando arrancó la pandemia en Italia.
¿Cómo estás viviendo la cuarentena?
Con el respeto que tenemos que tener ante algo que no conocemos. Una situación nueva que genera incertidumbre. No sabemos cuándo es el final de esta situación. Coincido que estamos peleando contra un enemigo invisible, donde no es fácil tomar las medidas para contraatacarlo. Hay que respetar la cuarentena en cada casa porque viendo lo que les pasó a otros países es la mejor manera de evitar el contagio.
¿El aislamiento tiene algún punto de comparación con lo que son las concentraciones de los futbolistas?
Puede tener algunas cosas similares a las concentraciones. Uno allí tenía una rutina diaria, pero también tenía una manera de poder bajar de la habitación e ir a una cancha de fútbol a divertirse, hacer un esfuerzo físico, estar con tus compañeros y charlar. O juntarte en una habitación a jugar a las cartas. Las concentraciones lo que tenían era que vos hacías el esfuerzo pero sabías cuándo terminabas. Acá todavía no se sabe cuándo es esa fecha. Hoy cada uno en su casa está inventando la manera de pasarla lo mejor posible. Una familia que tiene tres chicos y no tiene las comodidades... uno piensa cómo la puede estar pasando esa gente y seguramente después de tres o cuatro semanas empieza a ser complicado. Pero es un esfuerzo que hay que hacer por la salud de todos.
¿Qué actividades realizas para pasar el día?
Uno a la noche se acuesta tarde porque se queda mirando una película o se engancha con las informaciones. Yo estoy con mis dos hijos y mi señora y a la mañana arrancamos a las nueve y empezamos a hacer cosas. Me ponen a barrer (risas). Uno está siempre pendiente de la familia, de llamar por teléfono a los afectos más cercanos y a los amigos.
Para los jugadores de fútbol y los técnicos que por ahí habitualmente tienen poco tiempo para estar con la familia ahora es un momento en el que pueden disfrutar en este aspecto. ¿Lo ves así?
Todo lo que está pasando es muy malo y hay muchos muertos en el mundo. Pero creo que en algunos aspectos en algo uno tiene que mejorar. Si esto pasó es por algo y por ahí tenemos que rever algunas cosas que estamos haciendo. Creo que habrá un antes y un después porque hay cosas que no serán lo mismo. Habrá gente a la que le faltarán los familiares. Y siempre habrá una sensación de incertidumbre hasta que no salga una vacuna para evitar la infección. Es algo que nadie estaba preparado, ni las grandes potencias ni los países como Argentina.
Viviste en muchas ciudades del mundo, ¿pero elegiste radicarte en Rosario?
Elegí Rosario para vivir porque tengo todos mis afectos acá y junto a mi familia nos sentimos muy cómodos. Es mi lugar en el mundo. Era una decisión que la veníamos tomando en familia. Puede ser que haya cosas que en el día a día son difíciles, pero es nuestra ciudad y estoy muy contento de haber vuelto a vivir en Rosario.
Los canales deportivos repiten partidos de las últimas décadas de la selección y estás en varios. ¿Qué te genera cuando te ves, nostalgia o alegría?
Primero que es lindo porque son recuerdos que uno tiene de su carrera. En estos días estábamos viendo un partido con mi hijo y se reía porque en alguna jugada pasaba de largo. Te hace reflexionar de que en algún momento estuviste en un lugar importante y de privilegio y el paso del tiempo potencia todo ello.
¿De todos esos partidos cuál te gustaría volver a jugarlo?
A la final de 1990, si le pudiéramos quitar diez minutos. No sé cómo iba a terminar. Pero si pudiera volver esos diez minutos atrás lo haría. En ese Mundial los dos mejores partidos fueron ante Italia en la semifinal y la final con Alemania. Antes le habíamos ganado a un Brasil que no mereció perder.
¿Qué equipo fue el que más te gustó de los que integraste?
El de 1988 de Newell’s era un equipazo que venía de la época del Indio Solari y obtuvo el título con José Yudica, que jugaba de memoria. El Parma de 1998-1999 fue muy bueno y ganamos la Copa Uefa y la Copa Italia. En la selección creo que la mejor fue la del Mundial de Estados Unidos 1994 por nombres y momentos de los jugadores, ya que reunía todas las condiciones con el Coco Basile para consagrarse pero lamentablemente no fue así, tras obtener dos Copa América.