El simple hecho de que el Kily González deba reunirse (el cónclave se iba a hacer este domingo pero se pasó para hoy), con los principales actores de la comisión directiva de Central no hace otra cosa que poner blanco sobre negro respecto de un presente que indudablemente no es el mejor. Quien no entienda que esta charla es para definir los pasos a seguir en un ciclo que está jaqueado es porque mira para otro lado. Y al Kily, con todos sus errores a cuestas (por el simple hecho de ser el responsable del equipo), nadie necesita explicarle absolutamente nada. Es cierto que el escándalo del final en cancha de San Lorenzo fue lo que más molestó, pero esta situación apremiante al DT no lo sorprendió. De hecho vivió algo similar en la previa de Arsenal, aunque con menor virulencia. Fue de un fuerte impacto lo sucedido en la derrota por Copa Argentina, pero con otros ribetes también.




























