Newell's

Una derrota progresiva

Newell's jugó de mayor a menor. Se puso en ventaja con el soberbio disparo de Leal, pero se fue deshilachando y permitió que la T lo diera vuelta. La expulsión de Cacciabue lo debilitó.

Domingo 10 de Marzo de 2019

Newell's amagó con volver a sonreír, pero se fue con la cara envuelta en una profunda preocupación. Porque ayer jugó de mayor a menor, se fue desinflando tanto en el juego como en la intensidad para marcar y por ello Talleres terminó siendo un justo vencedor en la tarde del Coloso. La Lepra terminó expuesto con y sin pelota ante un rival con más rodaje y aplomo como el tallarín de Juan Pablo Vojvoda, que le arrebató los tres puntos del Parque, pero especialmente lo privó de que los sume en la tabla del promedio que a futuro tanto preocupa. Duro traspié desde lo numérico y lo simbólico. Porque es el segundo en fila tras la caída en el Monumental y además le dejó bajas sensibles para lo que viene, en especial "los motores" Cacciabue y Rivero. Además Ribair Rodríguez tuvo un estreno para el olvido. Una tarde torcida por donde se la mire. Fue 1-2 y tendrá que ponerse de pie.

   El primer tiempo fue un partido de ajedrez. Una pulseada de movimientos tácticos de uno y otro equipo, tratando de lograr a partir del manejo de la pelota y la conquista de los espacios dejar mal parado al oponente. Por el lado de Newell's, no tuvo empacho en dejarle la pelota a la T en la salida y recién presionar cuando el rival cruzaba al campo rojinegro. Allí se activaba la maquinaria de asfixia liderada por Cacciabue y Rivero, que al principio funcionó. Una vez con el balón la idea leprosa fue sorprender apelando a la velocidad de Leal y el empuje de Alexis Rodríguez. Mientras que Talleres buscó ser prolijo desde el fondo, tejer con paciencia y terminar con Moreno y Palacios lanzados para escaparse de las marcas. Por estos carriles se jugaron los 45 iniciales.

   Newell's salió a jugar con Leal parado de extremo derecho, con Alexis como punta de lanza y apareció entre los once Lisandro Alzugaray en el rol del Gato. Mientras que Talleres se arriesgó a defender con tres zagueros. Fue un cotejo de mucho pizarrón y no era para manos. Bidoglio y Vojvoda se conocen como la palma de la mano de haber compartido inferiores en Bella Vista y buscaron neutralizarse mutuamente.

   Empezó la acción. Primero falló Dayro Moreno, que le erró al arco. Después cabeceó débil Alzugaray tras un gran pase de Figueroa. Y pasado los diez minutos llegó la apertura. Newell's movió la pelota de izquierda a derecha. Figueroa habilitó a Denis, que extendió para Leal. La Pantera controló en diagonal al arco y sacó un tremendo latigazo que estiró las redes del arco del hipódromo. Golazo.

   Newell's lograba sacar una luz de ventaja en un partido muy chivo. Y cuando parecía haber controlado al rival en el trámite, la T aceleró a fondo por la derecha y se despachó con el empate que empezó a empiojar la tarde leprosa. La entrada frontal de Palacios libre de marcas dejó sin protección a Aguerre. 1 a 1.

   En el complemento fue una mala tras otra para Newell's, tanto en el juego como en la pérdida de soldados para lo que viene. Una sucesión de desaciertos que costó carísimo. Primero Rivero llegó a la quinta amarilla y no podrá estar ante Gimnasia. Después, a los 20', se produjo la peor noticia de la tarde para los del Parque, se le fue la pierna a Cacciabue ante Navarro y vio la roja directa. Allí la Lepra perdió el termómetro del medio y nunca más volvió a tener la brújula del partido. Cacciabue es irremplazable en este equipo, que ahora tampoco lo tendrá en el bosque.

   La única buena fue que enseguida también fue expulsado Enzo Díaz por derribar a Leal y entonces los dos quedaron con diez jugadores. Con más espacios el equipo de mejor funcionamiento marcó la diferencia y fue Talleres el que fue por todo. Se hizo un desarrollo a cara o cruz. Casi factura Newell's con una volea de Alexis. Pero Aguerre comenzó a ensuciarse el buzo producto de repetidos revolcones. Ya no era aquel partido de ajedrez.

   Hasta que llegó la jugada que tumbó el castillo de naipes en el que se sostenía el empate. Mal pase de Formica, cobertura lentísima de Ribair Rodríguez y tras la efectiva combinación ofensiva visitante, Ortiz clavó la daga del 2-1.

   Con el corazón en la mano Newell's fue por la remontada. El Gato rompió el travesaño con un tiro desde afuera que tenía perfume de empate. Después Aguerre le ahogó el grito a Dayro Moreno. Otra vez Formica remató apenas arriba del horizontal. Newell's ya no tenía el sustento colectivo para forzar el resultado. Encima el flojísimo debut de Ribair tuvo el patadón a Tenaglia, la segunda amarilla y la consecuente roja. El uruguayo se fue abucheado por los hinchas.

   Newell's no pudo reivindicarse de la derrota ante River ni en el juego ni en el resultado. Porque tras un primer tiempo parejo, en el segundo Talleres expuso notables grietas en el retroceso y le tapó los caminos de ataque. Fue una caída que duele más que la del Monumental porque fue en casa, en la que no supo aprovechar la ventaja inicial, jugó de mayor a menor y encima por el saldo de las bajas sensibles para lo que viene. Una tarde de perros para los rojinegros.


Ni al banco

Callegari estuvo en duda toda la semana, más allá de que Bidoglio tenía en mente mantener a Paredes entre los once, ya que el juvenil venía de un parate. Y al final ni al banco fue.

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