Rusia 2018

Un puñetazo a la mesa y afuera Di María

Sampaoli sacó al rosarino, uno de los históricos de la selección, en una de las variantes pensadas para el cotejo frente a Croacia.

Martes 19 de Junio de 2018

Se intuía que el frustrante 1-1 contra Islandia pondría a Sampaoli ante la posibilidad de patear el hormiguero. Fue un resultado demasiado sonoro que sacudió la estabilidad emocional del Zurdo. Lo empujó directo contra la espada y la pared. Algún herido en el camino iba a dejar el debut. Alguna cabeza debía rodar. Y en lo posible que hiciera ruido. En la búsqueda por encontrarle soluciones a un equipo que jugará una final anticipada dentro de dos días, el entrenador casildense tomó la fuerte decisión de pegarle un puñetazo a la mesa en la que se sientan los históricos de la selección. Contra Croacia no jugará Angel Di María, un cabecilla de los muy pesados que hace tiempo pide que lo saquen de la formación por pésimas actuaciones. Los otros capangas que no estarán en el encuentro que decidirá gran parte de la suerte de la selección en el Mundial serán Marcos Rojo y Lucas Biglia, que fueron titulares ante los vikingos y que realmente se sacaron solos.

Pero el funcionamiento del sábado no sólo se llevó puestos a Di María, Rojo y Biglia, también empujó al DT a dejar de ser más messista que el propio Messi y a ser un poco más sampaolista. Es que la formación que probó en la práctica vespertina de ayer en Bronnitsy tiene mucho de la ideología más dura del sampaolismo. Línea de tres atrás, volantes periféricos con vocación ofensiva pero con mucha propensión a cubrir los laterales, un pivote con gran manejo y penetración y tres delanteros. Este credo, con nombres y apellidos: Caballero; Mercado, Otamendi y Tagliafico; Salvio, Mascherano, Meza y Acuña; Messi, Agüero y Pavón. De confirmarse lo ensayado, Mercado entraría por Rojo, Acuña por Biglia y Pavón por Di María. También en el prueba y error, incluyó primero a Enzo Pérez y luego a Lo Celso en la posición de Meza. Aunque aquel que conoce a Sampaoli sabe que en las próximas prácticas puede salir con un martes 13.

A medida que se acercaba la hora del entrenamiento aumentaba la percepción entre los enviados especiales a Rusia que uno de los sacrificados sería Di María. Se olfateaba en el ambiente que al ex volante de Central se le había terminado el crédito. Y la gota que rebasó el vaso en el pensamiento de Sampa fue la producción contra Islandia. Tampoco es que Angelito jugó muy lejos de lo mal que lo hicieron sus compañeros, pero lo que vio el DT es que está dominado por un bloqueo mental que lo imposibilita hasta para demostrar las enormes condiciones futbolísticas que tiene. Además, el hincha argentino ya se cansó de ver a Di María entre los titulares. Lo rechaza hasta cuando escucha su nombre en el anuncio de la formación en la previa a cada partido. Tampoco lo ayudó en la misión de insertarse y hacerlo dudar a Sampaoli la instancia definitoria que jugará Argentina ante Croacia. Será un partido vedado para débiles de cabeza y desgraciadamente Angelito hoy no está fuerte de arriba. Hasta él mismo lo reconoció en su momento, cuando dijo que debió recurrir a una ayuda psicológica porque sufría jugar en la selección. Las burlas y memes que recibía en las redes sociales llegaron a agobiarlo tanto que hasta pensó en tomarse un descanso en la selección. No lo hizo y con el diario del lunes tal vez eso lo perjudicó, porque el rendimiento nunca acompañó la recuperación anímica que dijo tener.

Di María se la veía venir y ayer se adelantó a los hechos. No fue casualidad que abogara por aquellos que "siguen luchando cuando todo parece perdido", en un posteo de Instagram que tiene sabor a descargo tras los cuestionamientos que recibió cuando fue reemplazado ante Islandia por Cristian Pavón, justamente quien será su reemplazante.

Si Angelito estuviera en un 70 u 80 por ciento de sus capacidades sería el jugador ideal para llevar adelante el plan estratégico de Sampaoli. Cuentan que en el ensayo táctico, el equipo que enfrentó a los sparrings se movió siempre en bloque. Para atacar y para defender se pareció a una manada de lobos hambrientos que nunca dejó respirar a su presa. Sampaoli prepara al equipo para someter a Croacia. Quiere que conviva el mayor tiempo posible en el campo del rival y que cuando no lo consigue, a lo sumo tarde segundos en recuperar la pelota. El DT entiende que si la selección se pliega a un planteo más plácido, tarde o temprano favorecerá a Croacia. Por eso les pidió a Salvio y Acuña que sean dos locomotoras a la hora de ir para adelante y dos correcaminos cuando deban ocupar posiciones defensivas. Angelito fue casi un inventor, junto al Kily González, de esa manera de jugar de los volantes por la izquierda. Pero muy poco quedó de aquel galgo lanzado en velocidad que arrastraba marcas, tiraba centros y nunca se lesionaba.

A Sampaoli no le quedó otra que empezar a ser sampaolista. Ojalá que no sea demasiado tarde. El equipo que pondrá contra Croacia se acerca más al ideario de lo que siempre pregonó. Se nota que ante un partido bisagra para su continuidad optó por morir con las botas puestas. Si el camino tiene el final menos deseado, al menos podrá apoyar la cabeza en la almohada y dormir tranquilo porque lo intentó. El mal arranque mundialista ya se deglutió a tres históricos. Entre ellos a Di María, uno de los embajadores rosarinos.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario