"Desde hace un par de temporadas que se viene hablando de que puedo jugar en Rosario Central, algo que es mi sueño antes de retirarme. Antes de venir a Dubai hablé con Diego Cocca y con los dirigentes del club, pero lamentablemente no se pudo dar por cuestiones económicas entre los clubes. Te voy a ser sincero, no conozco el Gigante de Arroyito. Porque me fui muy chiquito a España y nunca tuve la posibilidad de ir. Pero miro todos los partidos y estoy muy al tanto de lo que pasa en Central. Espero algún día poder disfrutar de Central. De Rosario, de su gente, de la locura que hay y de ese ambiente del fútbol tan particular. Hablé con varios compañeros que jugaron allí, entre ellos Rodrigo Battaglia, que me dijo que nunca vivió algo similar en cuanto a la pasión que hay y a uno cuando se lo cuentan se le pone la piel de gallina. Mi familia, por parte de mi madre, son todos hinchas de Central. Y mi abuelo, Luis Máximo Gauna, que fue presidente comunal de Bombal y por suerte está vivo y al cual extraño mucho, fue el que me inyectó el virus canalla y el que me convenció de hacerme hincha".






























