Newell's

Por deseo, actitud y goles

Newell's buscó el triunfo en un partido que de a ratos fue de ida y vuelta. Tuvo muchas situaciones y concretó.

Lunes 02 de Septiembre de 2019

Newell’s fue por la victoria y esa búsqueda tuvo premio. Jugó con ambición y alcanzó un éxito holgado. Prevaleció en un partido que por momentos fue de ida y vuelta, con desatenciones defensivas en cada lado. Si la lepra lo ganó fue porque nunca cesó de atacar y porque contó con mayor cantidad de situaciones de gol. Así reencontró el fútbol que había sido incapaz de desplegar en Liniers, sentando otra vez las bases desde donde se quiere construir un equipo que sea respetado por cualquiera y consiga imponerse en la lucha por mantenerse en primera.

   En el arranque, Newell’s no hacía pie. La llamativa inestabilidad de la zaga central, en especial de Gentiletti perdiendo los duelos aéreos con Coniglio, sería algo frecuente durante toda la primera etapa. Las imágenes del local en el principio no eran buenas. Hasta que Cacciabue cruzó de un campo a otro y Formica definió cruzado. Entonces la rápida ventaja soltó al conjunto de Kudelka. Formica la pedía y encaraba. Albertengo pivoteaba y descargaba. Gabrielli se proyectaba y metía centros medidos.

   El mayor problema de Newell’s era que Huracán, a su modo, también atacaba. Metía pases frontales y largos buscando a Coniglio y Chávez. El ex Central, principalmente, le causó problemas a la última línea local. Y su compañero casi convierte después de un doble error de Gabrielli y Aguerre, estrellando la pelota en el palo.

   Newell’s progresaba distinto. Jugaba por abajo y llegaba por los costados. De esa manera fue que hubo un par de centros que Albertengo y Leal recibieron dentro del área y la mandaron alto. La lepra seguía buscando así, facilitado por las enormes ventajas defensivas del globo.

   La salida por lesión de Formica fue un problema para Newell’s. Se quedaba sin la manija del equipo. Peor aún cuando unos minutos después Lema se la regaló a Coniglio y el delantero lo empató.

   El marcador central rojinegro enmendó semejante error apenas poco después, elevándose más alto que Coniglio para cabecear el envío de Gabrielli. Newell’s pasaba otra vez al frente y tranquilizaba todo.

   La intensidad disminuyó después del descanso. Newell’s bajó un cambio y Huracán desapareció. La atención dejó de estar puesta en uno y otro arco. El trámite fue discreto. No había profundidad. La lepra insinuaba más pero no conseguía asociarse mejor en campo rival ni poner a un jugador en situación de gol.

   Fue a partir de seguir insistiendo por la banda derecha, con las trepadas de Gabrielli, que Newell’s ratificaría que era superior. El lateral, que ayer disputó su primer partido de titular, probó casi pisando la línea del área grande y la pelota se metió arriba tras desviarse en Walter Pérez.

   El gol de penal de Lema decoró el resultado. Newell’s asumió el rol que le tocaba, no defraudó y se llevó los aplausos. La esperanza es que no se detenga acá y siga creciendo.

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