Central Córdoba volvió a los trabajos con un gran objetivo: ir por el torneo Clausura para forzar una final por el ascenso directo o formar parte del grupo que disputará el reducido en busca del segundo pasaporte a la B. Y para ello el plantel de Eduardo Bustos Montoya ya contó ayer con el segundo refuerzo, el experimentado defensor Paulo Killer. El primero fue el volante de Atlético Pujato Agustín Musso. Con ellos y alguno más que pueda llegar espera dar el salto.
Córdoba terminó el Apertura en el 9º lugar, con 24 puntos, a 4 del último que entra al reducido, que es Berazategui. Y sabe que tiene que hacer una gran campaña para no perder el tren después de un semestre con altibajos. Ahora el regreso de Killer apunta a darle solidez a la defensa. Ayer mismo entrenó con la pechera número 2 y entre lunes y martes firmará el contrato. “Estoy muy feliz de volver a mi segunda casa”, dijo el zaguero que viene de jugar en Atlético San Jorge en el Regional Amateur. “La sensación de ponerme esta camiseta de nuevo es maravillosa”, confió el surgido de las inferiores de Central.
Tal como adelantó Ovación en diciembre, no sólo Killer volvió sino que Córdoba sumó a Musso, un volante central experimentado que coronó varias veces en Atlético Pujato formando dupla con el ex Newell’s Alejandro Cascio. Su contrato con el charrúa se extendería por un año y medio.
Ahora la dirigencia irá en búsqueda de
El plantel regreso a las órdenes del Tati Bustos Montoya ayer por la mañana en el Gabino Sosa, aunque sólo se usó una parte por las obras de riego automático que se realizan (ver aparte) y hoy proseguirá con los trabajos en el mismo lugar, además con la pilcha nueva de Sonder. Un total de 35 jugadores entrenaron, entre los cuales se encontraban los juveniles Maxi Cavenatti, Estanislao Ferrero, Sebastián Porta, Facundo García y Federico García Vera, todos de las inferiores charrúas.
El sábado 25 recibe a Sportivo Italiano, en el inicio del torneo Clausura. Si lo gana Cañuelas, ascenderá directamente.