Pablo VI es de oro. Ganó el torneo Gobernador Molinas por segunda vez en su historia a dos días de cumplir 50 años de vida. La alegría no tiene fin para la barriada de bulevar Seguí y Garzón. Los papales se quedaron con el certamen de la Primera A tras golear a Rosario Central por 5 a 1 cuando resta jugarse una jornada para el final del torneo. Las 700 personas armaron su propio carnaval que finalizó en el Monumento a la Bandera. En dos años, los canarios lograron el ascenso y el título de la Rosarina. Es el único club que se dio ese gusto. Todavía los papales siguen de festejos y Ovación fue testigo de la inmensa alegría que vive la barriada de zona oeste de la ciudad. Para la producción fotográfica el plantel estuvo a la hora pautada. Nadie se quiso perder ese hermoso recuerdo, donde quedarán grabados para siempre como los campeones de la Rosarina 2013. Y la hinchada también estuvo presente en los festejos.




























