El abrazo final y ganador entre Nacho Scocco y Maxi Rodríguez apenas terminó el partido fue el símbolo de una noche redonda y emocionante para Newell’s. La lepra obtuvo la tercera victoria consecutiva en el Coloso, venció 1 a 0 a Platense y se subió a lo más alto de la tabla de posiciones. El gol de Nacho a cuatro minutos del final, sentenció un pleito chivísimo y certificó que el equipo de Gamboa de local es implacable, una aplanadora.
Claro que ese fue el corolario de una noche que fue dramática. Porque antes la lepra había errado una catarata de goles en la etapa inicial y, a la vez, en el complemento el calamar había estado muy cerca de quedarse con todo con un par de chances netas de Curuchet. Pero el rojinegro de Gamboa nunca se rindió, siempre caminó para adelante para forzar su propio destino y cuando se le terminaron las ideas empujó con el corazón, con amor propio y con la fe intacta para que la victoria fuera posible. Así fue, con un gol agónico del “experimentado y nuevo Nacho”, que sirvió para poner a Newell’s arriba de todos. El fin de semana que viene irá a Racing y después se viene nada menos que el clásico, en un Coloso que por ahora es inexpugnable.
Newell’s pudo golear en el primer tiempo. Pero también caminó por la cornisa en el complemento, lo pudo perder y casi se atraganta con la sopa de calamar. Pero el rojinegro terminó logrando un triunfazo para terminar el viernes en la cima de las posiciones con 10 puntos, a la espera de la visita de hoy de San Lorenzo (8) a Unión y del clásico de mañana entre Independiente y Racing (ambos con 8 unidades). Falta una vida por delante porque el torneo recién empieza, pero Newell’s en el semestre pasado terminó último y ahora con la llegada de Gamboa marcha a paso firme como líder momentáneo.
Es cierto que esta vez el equipo de Gamboa no desató una tormenta de goles como en los cotejos anteriores en el Coloso. Si bien en la etapa inicial la lepra fue amo y señor e hizo figura al arquero De Olivera, luego fue Aguerre el que estuvo a los manotazos y hasta Curuchet le sacudió el travesaño.
Pero la gran virtud de Newell’s fue que siempre creyó en la victoria. Hasta cuando podía haber bajado la persiana en el final y aferrarse al punto que tenía en el bolsillo, desde los cambios Gamboa redobló el mensaje que había que seguir buscando. Lo hizo debutar al movedizo Maxi Comba, le dio pista a Maxi Rodríguez y también apostó por Garro, que fue quien habilitó a Nacho dentro del área para que el goleador leproso hunda la pelota en la red y desate la emoción en el césped del Coloso.
Aquellas chances netas que Newell’s puso en la alcancía de los merecimientos en la etapa inicial tuvieron recompensa al final con el grito a corazón abierto de Scocco, un jugador que recuperó de manera notable Gamboa y que volvió a ser picante todo el partido. Y en el mismo sentido va Maxi, que hasta tuvo una neta para facturar.
Newell’s marcha con puntaje ideal en casa y sigue en etapa de formación. Ahora tendrá que crecer también jugando de visitante y el fin de semana que viene tendrá un lindo desafío ante Racing en la antesala del clásico.
La vida es una mixtura de sueños y realidades. Y este Newell’s tiene muchísimo para corregir, pero en su versión terrenal es competitivo. Para soñar en grande deberá mejorar en todo, pero tiene material y capacidad para hacerlo. Anoche llegó a la cima del torneo, con la bandera como telón de fondo dedicada a Messi en la platea: “Tu sueño es nuestra ilusión”. Tal vez la llegada de la Pulga sea más adelante, el sueño más cercano es hoy el equipo de Gamboa, que crece con fútbol, goles y mucho corazón.