Rusia 2018

Messi otra vez se queda sin la Copa del Mundo

Sólo paseó su sombra por Rusia 2018. Jugó el cuarto Mundial de su carrera y nunca pudo conquistar el trofeo que más desea.

Domingo 01 de Julio de 2018

Tiene razón Lionel Messi. En eso no se engaña. La selección argentina no es un refugio placentero para él. Los mundiales tampoco muestran a ese jugador que rompe récords que a otros se le resisten. Estaba llamado a convertirse en leyenda, pero difícilmente lo logrará. Sí se sentará a la mesa de los grandes de todos los tiempos junto a Pelé, Diego Maradona, Alfredo Di Stéfano, Johan Cruyff. Para él, esto suena sólo a consuelo. Leo se moría por ganar un Mundial. Tal vez juegue Qatar 2022, pero para eso falta una eternidad. Ayer se consumió la cuarta copa del mundo del astro rosarino y la jugó peor que las anteriores tres. Porque en Alemania 2006 apenas era un pibe de 19 años que todavía no cargaba con esta mochila que ya pesa toneladas de desilusiones. En Sudáfrica 2010 no convirtió goles, pero nunca se escondió. Y en Brasil 2014, al menos, disputó la final.

   Aquellos que conocen a Messi y pertenecen a su círculo más cercano, una fortaleza que muy pocos pueden jactarse de entrar, siempre dejaron trascender que a Leo lo único que realmente lo desvelaba en su carrera era ganar un Mundial. Y también dijeron que esta vez se había preparado como nunca. Porque se había cuidado de no fundir el físico llenándose de partidos en Barcelona y además realizó una dieta especial para llegar en inmejorables condiciones a Rusia. Lo inentendible es que no se notó. Messi fue uno más en el Mundial. No apareció casi nunca. Se pensó que luego del gol que le convirtió a Nigeria iba a despegar las alas y había que ajustarse los cinturones porque se venía el Messi de otro planeta. Pero se lo deglutió la responsabilidad de ser el guinche al que debía engancharse el resto del equipo. Encima, en este Mundial quedó aplastado más que nunca por las habladurías de turno que señalaban que, junto con Mascherano, le armaban el equipo a Sampaoli. Leo nunca pudo salir de ese encierro. Se asfixió en su propia impotencia. Por eso casi ni tuvo contacto con la prensa. Habló después del empate contra Islandia en la zona mixta y lo acompañó a Sampaoli a la conferencia de prensa luego de la clasificación ante Nigeria. Esa presencia fue más simbólica que otra cosa. Como para demostrarle al mundo que estaba encolumnado detrás del proyecto de Sampaoli. Al principio de la gestión del Zurdo fue así. Después la relación sufrió un desgaste lógico por algunos desmanejos del DT casildense. Además, si algo no hizo Sampaoli en este ciclo fue armarle un equipo para potenciarlo. Leo siempre estuvo solo.

   Cuando terminó el partido contra Francia se hundió en la más profunda desazón. Ahí cayó realmente que nunca tendrá su Mundial. Qué paradoja. Un jugador que lo consiguió todo, llora porque le falta lo que más desea. Tal vez lo hubiera merecido hace cuatro años en Brasil 2014. Aunque tampoco aquella vez fue una luminaria. Es cierto que Argentina pasó la primera fase gracias a él, pero cuando se jugó a todo o nada volvió a defraudar. Todavía le pasan factura por el increíble gol que se perdió en la final contra Alemania. En Rusia ni eso logró. Fue el Mundial en el que más rápido se fue y en el que más estuvo ausente.

   Parece una injusticia que Messi se vaya del fútbol sin haber conseguido lo que verdaderamente consagra a un jugador. Leo tampoco se ayudó demasiado para terminar con ese martirio. El tormento lo perseguirá por el resto de su vida. Sólo saldrá de ese calvario personal cuando levante la copa. Cada vez está más lejos de alcanzar ese objetivo. La verdad es que pasó por el Mundial 2018 como uno más. Nunca lideró a la tropa, aunque sea con su fútbol. Si no fuera por la revolución que armó cada vez que Argentina se instalaba en las ciudades rusas en las que jugó, adentro de la cancha nadie se hubiera dado cuenta de que estaba jugando el mejor futbolista del mundo.no.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});