Los Pumas, perdidos en Dublin
Irlanda le propinó a Los Pumas una paliza histórica por 46 a 24. Sufrieron 7 tries y nunca estuvieron en partido, a tal punto que las dos conquistas argentinas llegaron con el encuentro definido.
25 de noviembre 2012 · 01:00hs
“Queremos terminar bien, cerrar cinco meses de trabajo con un buen partido, y poder hacer en la cancha lo que pretendemos. Queremos llevarnos una buena sensación, dejar todo y salir vacíos”, expresó Fernández Lobbe en la previa del partido. Sin embargo, toda la expectativa que generaron Los Pumas antes del partido, no se condijo con lo que expresaron en la cancha. Irlanda se floreó en Dublín y goleó 46 a 24 a Los Pumas que cerraron una larga temporada con una mueca de dolor, confusión y tristeza. No era para menos: sufrieron 7 tries y nunca estuvieron en partido; a tal punto que las dos conquistas argentinas llegaron con el encuentro definido.
El primer tiempo ya marcó lo que fue el resto del partido. Los de verde, todos, se lucieron e hicieron lo que quisieron con un equipo argentino que no tuvo respuestas en ningún aspecto del juego: no hubo tackle, no pudo contrarrestar el line y las pelotas de los rucks salieron limpias para los irlandeses, que incluso en el scrum no tuvieron problemas. Ya al término del parcial, Los Pumas perdían 24-9.
En el arranque del segundo período, un penal ejecutado por Sánchez insinuó el camino de la recuperación. Pero Sexton, inmediatamente, marcó otro penal y la diferencia se mantuvo. Sin embargo cualquier atisbo de reacción de Los Pumas quedó sepultado con un try de Tommy Bowe, quien le ganó en la carrera a una última línea argentina, lenta e irresoluta.
A esa altura, el partido ya no era tal y Phelan, con el resultado ya sentenciado, se dedicó a ensayar variantes y a propiciar el ingreso de algunos suplentes (Agustín Creevy, Nicolás Vergallo, Nahuel Lobo, entre otros).
Hubo un nuevo try de Sexton y un séptimo de Bowe que elevaron la distancia a un humillante 46-12, cuando Los Pumas se desempeñaban con uno menos, por la tarjeta mostrada a Maximiliano Bustos, después de una agresión a un jugador rival.
Sobre el final, el equipo local se relajó y permitió primero un try de Tomás Leonardi. Ya en el último minuto, el capitán Juan Fernández Lobbe concretó otro apoyo en el ingoal adversario para maquillar una caída que fue dura, se mire por dónde se la mire.
El 46-24 fue un reflejo de lo que pasó en la cancha. Los Pumas no estuvieron en su plenitud. El cansancio de una larga temporada, con el Rugby Championship incluido, pudo ser un motivo. La realidad fue que Irlanda otra vez le negó un triunfo a Argentina en Dublín y no sólo eso, apagó la ilusión que se había encendido tras la enorme victoria en Cardiff.