Miércoles 15 de Mayo de 2019

La dilatada espera de los directivos de Newell's para el armado futbolístico de cara a una temporada exigente sólo se sostiene desde una lógica explicación: que tienen la seguridad de que Gabriel Heinze será el entrenador rojinegro. Y que por una cuestión protocolar deben aguardar que concluya el vínculo laboral con Vélez. Nadie podrá reprocharles a los actuales dirigentes el tiempo transcurrido si fue para conseguir el regreso del Gringo, en esta ocasión en su rol de técnico.

Si esto se formaliza, la llegada de Heinze será el resultado de una planificación eficiente y audaz, en la que sin dudas mucho tendrá que ver la vocación de ayudar del propio DT, pero que de todas formas constituirá una verdadera y grata sorpresa de parte de una comisión directiva que justamente se ha caracterizado hasta acá por su precariedad e improvisación. Las que actúan como principales causas del complejo presente deportivo.

También es cierto que la expectativa que generó esta chance estuvo dada porque algún directivo mencionó a Heinze en cada contacto informal que tuvo con algunos periodistas, infidencia que muchas veces conlleva una intencionalidad política de interés personal, pero la que puede resultar perjudicial para el interés del club, porque pone en riesgo la concreción del anhelo de los hinchas.

Igual de nocivo es que un directivo contradiga a su compañero asegurando, también en charlas eventuales, que están encaminadas las tratativas con otro entrenador.

Este tipo de acciones dejan en la superficie la necesidad de que Newell's llegue a la otra orilla tras la Superliga próxima para así iniciar un período de reconstrucción en varios aspectos, fundamentalmente en la urgencia de darle a la entidad una gestión idónea y confiable.

No obstante es trascendente que en este tiempo de espera la dirigencia, junto a la colaboración de los sectores políticos de la oposición, pueda conformar esa plataforma financiera para disponer de los fondos o avales para intervenir en el mercado de pases, ya que el entrenador designado sin dudas solicitará refuerzos.

La espera en Newell's no desespera. Porque los directivos proceden con la seguridad de que Heinze será el entrenador. Y aunque no dispongan de credibilidad, el temperamento del Gringo despierta una gran expectativa entre los hinchas. Por eso será una buena noticia para el club si esto sucede. Caso contrario el tiempo transcurrido será perdido y le aportará más zozobra al futuro inmediato. Y será otro ejemplo de irresponsabilidad de quienes integran la diezmada comisión.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});