Lo más raro fue empezar la pretemporada y que éramos muy pocos (risas) y te soy sincero, había como dudas, porque no sabíamos como íbamos a estar, pero gracias a Dios se armó un grupo muy lindo, muy unido, que va para adelante. Hoy en día estamos hablando de que estamos bien, confiados y con muchas ganas de seguir trabajando para quedar entre los primeros cuatro.
Estuviste en varios clubes, ¿te costó adaptarte al mundo Newell’s, a las exigencias de este club?
La verdad que uno conoce el fútbol, tenía amigos en Mendoza fanáticos de Newell’s y sabía lo que era este club, pero nunca imaginé que era para tanto a partir de que comencé a vivirlo desde adentro. Son cosas que uno las va viendo, conociendo y todo club tiene su adaptación. Yo desde el primer día llegué con muchas ganas, muy contento de estar acá, con la intención de aprovechar el momento. Hoy que las cosas están saliendo lo estoy disfrutando y sigo trabajando para que Newell’s siga siendo protagonista.
Hay jugadores que dicen que en Rosario los hinchas están locos por la pasión, ¿a vos es algo que te motiva, te gusta jugar con esa presión?
Es lindo. Entrar a la cancha y jugar todos los partidos con el estadio lleno, que la gente esté muy ilusionada con nosotros, la verdad que son cosas muy lindas que el día de mañana se van a extrañar mucho. Igual yo en lo personal me preparo para vivir estas situaciones, por ejemplo, hago coaching y diferentes cosas para mantener la cabeza en los objetivos personales y grupales. En esto basé mi carrera.
¿Esto de hacer coaching es porque pensás también en el futuro, en estar al frente de un grupo, en ser entrenador, o solo lo haces para esta etapa como jugador?
No, lo hago para el presente y también para el futuro. Pero todavía no tengo pensado qué hacer, si me encantaría estar al frente de un grupo y ser parte de un cuerpo técnico, pero aún falta para ello. Si bien me voy preparando, pero no estoy todavía con la cabeza en que quiero hacer esto.
Vos y Panchito González corren tanto por los laterales como parece desde afuera. ¿Es algo que ya estabas acostumbrado a hacer?
Siempre lo he hecho. Jugué en varias posiciones y cuando me tocó de volante o de extremo siempre cumplí esta función. El desgaste es de todo el equipo. Lo que nos trajo a este momento es el esfuerzo, el sacrificio, el estar en todas las pelotas como si fuese la última y no tenemos que renunciar a eso. Tenemos que seguir por esta senda. Tanto nosotros como los que entran dejamos todo para poder quedarnos con los tres puntos y pensando siempre en dejar al grupo en lo más alto.
¿También te gusta entrar al área y estar cerca del gol?
Sí, mi posición siempre fue de delantero. En su momento era el 4-4-2 y yo jugaba de segunda punta. No estaba el 4-3-3 todavía y cuando empezó este dibujo comencé a jugar de extremo o de nueve. Tuve que ir incorporando conceptos y aprendiendo para poder jugar en distintas posiciones que para el jugador es importante.
¿Haber ganado el clásico los marcó para poder soñar en grande y animarse a ir por más?
Sabíamos que este era un partido importante, un partido aparte tanto para la gente como para nosotros, que teniendo un buen resultado después nos quedaba la mitad del torneo con mucha más confianza y con la ilusión de poder estar entre los primeros cuatro. Lo tomamos de esa manera, que había que ganarlo, que no importaba si éramos visitantes o si hacía mucho que no se ganaba, era pensar en el presente, en que adentro de la cancha éramos once contra once, teníamos que demostrar que éramos mejores y que había que ganar. Fue así y fue muy lindo como se dio todo. Con el triunfo y el festejo de la gente. Se vivió algo hermoso.
El año pasado hubo varios técnicos porque las cosas no salían, los hinchas estaban muy preocupados, ¿cómo estaba el plantel ante esta situación donde uno imagina que la pasaron mal también?
Por supuesto que se la pasaba mal. Muchas veces el jugador entra a la cancha y cuando el contexto no es favorable la verdad es que todo cuesta. Es complicado, los cambios de técnicos, que justo estaban las elecciones también, son muchas cosas que afectan mucho al grupo y se evidenció de esa manera. El torneo pasado nos costó mucho, habíamos arrancado muy bien, después nos caímos y nos costó mucho levantarnos. Recién al final pudimos sacar algunos puntos más. Este año la cabeza fue otra. Tenemos otra mentalidad, hay una energía muy positiva, la verdad que este año se vive muy diferente.
Llegaste al club por recomendación de Lucas Bernardi, ¿qué concepto tenés de Lucas al que conocías de Godoy Cruz?
Con Lucas tengo la mejor relación. Le estoy agradecido y siempre lo estaré. Mi primera etapa con él en Godoy Cruz estaba por irme y él me dijo que me quedara, que me iba a tener en cuenta y terminé jugando un año y medio. Y ahora me volvió a buscar, la verdad es que este presente se lo tengo agradecer a él también porque cuando me habló me dijo que acá iba a estar bien y fue así. Estoy disfrutando el día a día y estoy muy contento y se lo agradezco mucho a Lucas.
Fue una pretemporada con un vestuario distinto porque no estaban Maxi, Nacho Scocco ni Belluschi, referentes del club que dejaron de jugar en Newell’s. ¿Fue raro que no estén, se los extrañaba por todo lo que significaban sus presencias como emblemas del club?
Por supuesto que sí. Agradezco haber compartido plantel con ellos. Jugadores que los veías en la tele y son excelentes, pero en el día a día con ellos también son excelentes personas. Y obvio que en el vestuario se extrañan. Son jugadores que con los que querés jugar siempre, pero ellos tomaron otro camino y espero que estén bien, que les vaya lo mejor posible.
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Juan Garro grita el gol del domingo en el 3 a 1 a Platense.
Volviste a hacer un gol el domingo ante Platense, ¿sentís que el hincha te está reconociendo el esfuerzo y el trabajo que plasmás en cada partido?
Sí, la verdad que la gente siempre apoya, incluso el año pasado que era más complicado y era entendible que pidieran más. Pero este año la gente es muy importante en todo lo que pasa. Nosotros sentimos esta energía cuando todos tiran para el mismo lado, es muy lindo y nos ayuda mucho. Dentro de la cancha tenemos que contagiar a la gente.
Para los goles, ¿qué es más importante la pegada de Nico Castro o el cabezazo de Garro?
(Risas) Somos un equipo que esté quién esté jugando busca lo mismo. Porque para llegar al córner primero tuvo que haber un ataque, una presión. Después la pegada de Nico es increíble, un pibe con mucho futuro, que se tiene que convencer cada día más que puede llegar adonde quiera. Acá lo principal es el equipo, las ganas de estar arriba y eso hace que mi cabezazo entre, que Nico le pegue así, es siempre el conjunto.
Fuiste uno de los protagonistas de la última fecha porque te cobraron un penal por el VAR tras un agarrón del defensor de Platense Infante. ¿En la jugada sentiste la infracción, ya que además muchas veces ese tipo de faltas no se sancionan? ¿Imaginabas que cuando el árbitro fue a mirar el monitor era por la falta hacia vos?
En el momento ni protesté porque son esos agarrones que no estamos acostumbrados a que los cobren. Después cuando veo que el árbitro empezó a hablar le hice señas de que a mí me habían agarrado. Son detalles que antes no se cobraban y ahora hay que tener mucho cuidado, aprender a jugar con eso y ser muy inteligentes. Se habla con el grupo de esta situación del VAR y lo entrenamos en la pelota parada para no agarrar a los rivales. También durante los partidos en cada jugada lo recordamos. Son cosas que hay que acostumbrarse, que hay que ser muy inteligentes, porque te puede beneficiar como nos pasó el otro día o te puede jugar en contra también.
Tienen un partido muy complejo el sábado ante Unión de visitante, ¿cómo lo imaginás?
Será un partido muy complicado, es un equipo muy intenso, que es muy similar a nosotros en eso. También juega Copa Sudamericana, jugó ayer y la semana que viene también el martes, es algo que nos puede ayudar, pero siempre y cuando hagamos lo que tengamos que hacer. Que estemos concentrados, con la misma intensidad de todos los partidos. Así podemos marcar la diferencia y hacer valer que ellos tienen tres partidos en una semana.
La sensación en el equipo es que nadie tiene ganado el puesto, más allá de los nombres y las trayectorias. ¿Lo ven así?
Esto hace que el equipo siga creciendo. Cuando los que están afuera entran y lo hacen bien y empujan eso hace que los que están jugando no se relajen y sigan metiendo. Así funciona un grupo que tira para adelante y tiene el mismo objetivo. Hay que aprovechar eso y seguir de la misma manera.
¿Cuál es el objetivo a corto plazo? ¿Te gustaría en el futuro seguir en Newell’s, ya que tu contrato vence en diciembre?
Primero el objetivo es estar entre los primeros cuatro. Seguir mejorando porque si clasificas después son partidos a todo o nada, son partidos aparte. Y tenemos que estar con mucha confianza y creer en nosotros, que podemos dejar a Newell’s lo más alto posible. En cuanto mí si me gustaría quedarme, quiero hacer las cosas bien, estoy disfrutando, me gusta mucho la ciudad, el club y esperemos que pueda seguir en Newell’s. Eso llegará si sigo trabajando y mejorando. Son los resultados los que van a acompañar para ver si me puedo quedar o no.