Central

Entre el deber y la obligación

Central se pone al día ante San Martín de San Juan con la mira puesta en avanzar en la Superliga y mejorar desde lo colectivo.

Martes 27 de Noviembre de 2018

El reciente triunfo frente a Estudiantes dejó el banco calentito y abrió la ventana de la esperanza. Central buscará mantenerse erguido en la Superliga cuando esta noche, desde las 21, se ponga al día ante San Martín de San Juan en el Gigante, válido por la 7ª fecha que fue postergado en su momento. Claro que los canallas no están para andar descorchando a cuenta. Deben empezar a recuperar porotos en el torneo doméstico si es que no quieren quedar en rojo en la libreta de los futuros promedios. También deben ajustar las clavijas en el sistema en pos de obtener un rendimiento acorde desde lo colectivo mientras espera la gran final de la Copa Argentina ante el vencedor de River y Gimnasia La Plata, siempre y cuando se juegue pasado mañana en Mar del Plata.

Está entre la espada del deber de mejorar y la pared de la obligación de hacer pie en el certamen doméstico. El conjunto auriazul vive un presente intenso. Y edifica un futuro inmediato con cimientos de ilusión. El itinerario deportivo marca que viene de obtener una victoria ante el pincha que sació la sed tras ocho presentaciones y calmó las aguas en Arroyito.

Esta noche no será diferente desde las urgencias y necesidades. Central viene a los ponchazos en el plano local. Suma poco y eso lo relega además de las copas internacionales. Pero lo que ocupa al Patón Bauza es el funcionamiento colectivo. Hasta ahora el equipo no pudo mostrar ni dar una imagen confiable y saludable cuando sale a jugar por Superliga.

Mucho margen para mejorar tampoco no hay. Porque sólo quedan tres pasos por delante antes de entrar en modo vacacional. Hoy completará la fecha que tiene pendiente ante San Martín de San Juan. La lógica marca que el canalla es banca. Basta pegarle un vistazo a las posiciones y promedios para certificarlo.

Luego visitará a Vélez. En el borrador figura que debería ser el próximo lunes 3 de diciembre a la noche, en Liniers, para después bajarle la persiana al año oficiando de local frente a River en el Gigante, el domingo 9. Claro que el desafío ante el millonario podría trasladarse al 2019 porque los de Núñez deben definir con Boca el partido de vuelta de la final de la Copa Libertadores que fue postergada recientemente (ver páginas 8 y 9).

Sin embargo, Central tiene otras prioridades inmediatas. Además de cosechar los puntos que ofrecerá esta contienda también deberá brindar otra apariencia. Porque hasta ahora está en deuda. La irregularidad y falta de sincronización entre las líneas es el común denominador. Por algo quedó muy relegado de los primeros planos en el certamen local.

También es verdad que en la Copa Argentina luce contundente. Avanzó a paso redoblado, entre luces y sombras por cierto, pero ya está confortablemente instalado en la gran final, que incluso podría correrse por el tema del superclásico copero postergado más allá de que en el borrador figura como fecha estipulada para la definición el jueves 6 de diciembre.

Mientras tanto, el presente lo obliga a recibir a San Martín de San Juan sabiendo que no tiene permitido tomarse una licencia porque el tren de la Superliga sigue avanzando y el canalla continúa figurando en los vagones de la irregularidad e intrascendencia. Por eso es que esta noche sólo le servirá ganar para ratificar lo hecho ante Estudiantes y avanzar unos casilleros para además engordar el bajo promedio.

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