La historia de Jaminton Campaz en el gran triunfo de Central sobre River es conveniente empezar a contarla de adelante hacia atrás, a partir de ese final de partido en el que con un Gigante en llamas desde los cuatro costados atronó el “olé, olé, olé, Bicho, Bicho”. ¿Qué había pasado? El colombiano acababa de marcar lo que le hacía falta a título personal: el gol. Pero no fue un gol más, sino el que le bajó definitivamente la persiana al partido ante un River al que nunca es conveniente dejarle un mínimo de chance. Fue el Bicho quien le puso la rúbrica a la escalada canalla en la Copa de la Liga y a esa recuperación del puesto en zona de Libertadores que Estudiantes le había arrebatado al canalla el día anterior. Incluso el momento era especial para Campaz, quien rápidamente viajará a la selección de Colombia a la que fue citado para la doble fecha de eliminatorias.




























