La recta final de la preparación de Argentina para el Mundial viene con algunos "inconvenientes" operativos, que hace que los protagonistas tal vez gasten algunas energías en cuestiones extrafutbolísticas, en vez de estar focalizados al ciento por ciento en la pelota, como debería ser cuando el debut ante Islandia está a la vuelta de la esquina (sábado 16 de junio, en Moscú). Ayer se canceló el ensayo ante Israel y la visita protocolar al Papa Francisco, cuestiones que no incidirán directamente en la performance Argentina en Rusia, pero que evidentemente reflejan cierta improvisación en cuanto al armado del plan previo a la disputa del máximo torneo planetario, en el que la selección intentará llegar a lo más alto.





























