El momento de Central tiene escenarios bien determinados. El que más importa es que se teje puertas adentro de la concentración de Arroyo Seco, donde Montero trabaja día a día intentando buscar la mejor versión del equipo. El otro, el que llevan adelante y al que le dan vida los pibes de la reserva y otros de la 4ª de AFA en esta Copa Santa Fe que despierta escaso interés. A algunos esta segunda historia les pasa por al lado. Para los chicos no es algo menor. Porque más allá del rodaje del que puedan sacar algún tipo de provecho hay una experiencia que se atesora y que les sirve como un gran componente en las carreras que están intentando forjar. Para los chicos de Leo Fernández lejos de ser un incordio se trata de una gran chance de mostrarse.




























