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Champions: el Chalo, volvió a conquistar Europa

Waterpolo. Tras la obtención con el Barceloneta en 2014, Gonzalo Echenique logró este año otra Champions League con el poderoso Pro Recco italiano.

Domingo 13 de Junio de 2021

El rosarino Gonzalo Echenique continúa acumulando logros en la elite del waterpolo internacional. El jugador iniciado en las piletas de Gimnasia y Esgrima, logró la Champions League europea con el poderoso Pro Recco italiano, donde milita en la actualidad. Tras vencer por 9 a 6 en el encuentro final a Ferencvaros de Hungría, en Belgrado, el Chalo pudo levantar esa copa que era el gran anhelo del club genovés.

En un contexto de pandemia que obligó modificar el formato y a disputar el certamen en fechas especiales en las que se conformaron burbujas deportivas, la entidad obtuvo de manera invicta su noveno título en la Liga de Campeones, y mantiene su codiciado sitial entre los clubes más ganadores en la historia de este deporte. “Es una alegría enorme”, confió el Chalo.

El golpe que recibió Pro Recco en el tramo de cierre de la liga italiana en Brescia, provocó una reacción emocional que se trasladó a los cruces decisivos que impuso el Final Eight de la Champions. “Nos enojamos con nosotros mismos, y por suerte pudimos sacar lo mejor en la competencia más importante”, le contó Echenique a Ovación.

Pro Recco había ganado la Liga de Campeones por última vez en la temporada 2015, aunque había arribado a la final en 2018. Echenique llegó a ese club con la firme intención de recuperar ese cetro.

“Cuando llegué, todos me dijeron que era el gran objetivo. En los años anteriores la habíamos perdido por diferentes causas, el año pasado no se disputó por el coronavirus, y por fin pudimos esta temporada lograr esto que tanto deseábamos”, resaltó emocionado.

¿Por qué creés que se les dio este año?

Perder el campeonato italiano, diez días antes de la definición de la Champions, fue realmente determinante. Perder el scudetto, después de tantos años seguidos, nos dolió muchísimo. Y solo nos quedaba para reaccionar la oportunidad de la Champions. Eso nos mantuvo preparados para poder sacarnos esa espina. Nos enojamos con nosotros mismos, hablamos mucho entre nosotros y con el entrenador, y por suerte pudimos sacar lo mejor en la competencia más importante.

¿El nuevo formato por la pandemia influyó en el rendimiento?

Este año se armaron tres diferentes burbujas. Nos juntamos cada dos meses y jugamos tres o cuatro partidos seguidos. Con cotejos, un día tras otro. Fue un formato muy distinto a los años anteriores. Más allá de eso, el equipo tuvo muy buenos rendimientos en todas las burbujas, y ganó todos los partidos. Ganamos la Champions invictos y eso también nos reconforta mucho. Creo que al tener un plantel bien preparado físicamente, nos favoreció este sistema de disputa. Y llegamos muy bien al Final Eight.

¿Cómo analizás el rendimiento en el tramo final de la Champions?

El equipo fue de menor a mayor. En el partido con Hannover alemán por cuartos de final, se vieron algunas incertidumbres que arrastrábamos del golpe en la liga italiana. Con el correr de los partidos se fue forjando el espíritu ganador que veníamos llevando en la Champions. En semifinales jugamos con Barceloneta, mi ex equipo, ya empezamos a jugar muy bien y alcanzamos nuestro máximo nivel, que pudimos mantener en la final ante el Ferencvaros húngaro. En el último encuentro hicimos un gran partido, con un gran rendimiento defensivo, y sin dudas fuimos justos ganadores de esta competencia.

¿Cómo definís tus sensaciones ahora?

Es una alegría enorme, que estaba muy contenida. Incluye cinco años de mucho esfuerzo. Cada año que no se ganaba la Champions era sufrir, y juntar fuerzas para la siguiente edición. Cuando podés ganar después de tanto tiempo, se te mezclan las sensaciones todo el tiempo. Y ahora puedo liberar toda esa alegría.

¿En que lugar de tu vitrina personal ubicás esta copa?

Sin dudas entre las más importantes de las que gané. Un pequeño escaloncito debajo del campeonato Mundial que conseguí con Italia. La pongo a la misma altura de la Champions que logré con el Barceloneta. Es lo máximo a nivel de clubes. Y tampoco dejo de valorar las otras ligas y las copas en Italia y España. Todas representan una gran alegría.

En estos momentos de consagración, ¿cómo te atraviesan los recuerdos de tus comienzos en Rosario?

Yo miro hacia atrás y siempre aparecen Rosario y mis inicios en Gimnasia, como importantes cables a tierra. Es un buen ejercicio para comprender lo recorrido a nivel deportivo. Es muy importante para mantener la humildad y los pies en la tierra. Para eso, siempre me ayudó pensar en mi punto de partida.

Ahora va por los Juegos Olímpicos

Echenique solo pudo descansar dos días y tuvo que volver a los entrenamientos con la selección italiana (está nacionalizado), preparándose para los Juegos Olímpicos. “Ahora estamos enfocados en la preparación para tratar de llegar de la mejor manera a los Juegos Olímpicos. Es un borrón y cuenta nueva, que tengo que hacer lo más rápido posible”, comentó el Chalo. “Los Jugos Olímpicos representan el desafío más importante que puede tener cualquier deportista. Trataremos de llegar bien y ganarlos. Italia tiene un plantel muy competitivo e irá con la idea de ganar el oro olímpico. Sabemos que es un contexto de mucha exigencia, donde estarán los mejores del mundo, pero si jugamos bien somos candidatos. La Champions ya quedó atrás, y ahora este es mi gran objetivo”, remarcó Echenique.

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