A horas de buscar una nueva final, Central celebra un día especial de su historia. Es que hoy se cumplen cinco años de la consagración en Copa Argentina en aquella recordada final disputada en Mendoza frente a Gimnasia (LP), al que el equipo de Edgardo Bauza derrotó por la vía de los penales (4-1) tras el 1 a 1 en los 90 minutos reglamentarios.
El remate de Matías Caruzzo, en el arco en el que estaban los hinchas canallas en el estadio Malvinas Argentinas fue la frutilla del postre en un torneo con el que Central logró romper el maleficio de casi 23 años sin títulos. Y encima lo consiguió de la mano de uno de sus mayores referentes de la historia como lo es el Patón Bauza.
Copa3.jpg
Gran conductor. El Patón Bauza saluda a los hinchas canallas que deliraban en Mendoza.
Gustavo de los Ríos / La Capital
Ese 6 de diciembre Mendoza se transformó en el principal foco de atención del fútbol argentino, con un Central y un Gimnasia que fueron con la ilusión a cuestas, pero fue el canalla el que terminó abrazado a la gloria. Lo merecía quien más méritos había hecho en los últimos años de búsqueda en esa Copa Argentina que le venía siendo esquiva.
Es que más allá de la consagración en sí, el título le sirvió a Central para sacarse la maldición de otras tres finales perdidas: la de 2014 ante Huracán, con Miguel Angel Russo como técnico; la de 2015 frente a Boca y la de 2016 contra River, ambas bajo la dirección técnica del Chacho Eduardo Coudet. Por eso el grito de desahogo de los hinchas canallas.
Además, el título se dio en una competencia en la que en medio del recorrido Central dejó en el camino a Newell's, en aquel recordado triunfo por 2 a 1 en la soledad de la cancha de Arsenal. Fue uno de los dos partidos que logró ganar dentro de los 90 minutos.
Copa2.jpg
El Chaco Herrera, Marco Ruben y el Pachi Carrizo, tres hijos del club que se dieron el gusto de festejar en el Central que los formó.
Sebastián Suárez Meccia / La Capital
El recorrido de Central en esa Copa Argentina se inició ante Juventud Antoniana de Salta, al que venció por 6 a 0 en cancha de Unión; en 16avos fue empate sin goles contra Talleres (5 a 3 por penales) en el estadio de Lanús; en 8º de final no pudo con Almagro en los 90 y tras el 1-1 lo ganó 5-4 por penales; por los 4º de final se impuso 2-1 a Newell's; la semifinal fue frente a Temperley, en Córdoba, donde terminó 4-2 en los penales tras el 1-1 en los 90.
Y llegó la final en Mendoza, donde el hincha fue más confiado que nunca, con la necesidad de volver a gritar campeón. Fernando Zampedri puso en ventaja al canalla, Gimnasia lo empató en el complemento y la definición se extendió a los penales. Los aciertos de Néstor Ortigoza, Marco Ruben, Alfonso Parot y Matías Caruzzo fueron suficiente para el 4-1 final (en el Lobo, Santiago Silva la tiró afuera y Jeremías Ledesma le detuvo el remate a Maunel Guanini), con que Central pegó el grito más hermoso que se puede dar en el fútbol: "campeón".