No se sabe cuándo el fútbol retomará su ritmo habitual, pero antes de que eso suceda en Central están obligados a reacomodar el plantel para afrontar lo que se viene, que dicho sea de paso todavía es una incógnita qué y cuándo se jugará. Es sabida la situación de que en el canalla hay cinco futbolistas a los que se les vence el contrato a fines de junio. Las fichas están puestas en que Marco Ruben decida seguir jugando y, suponiendo que ello ocurra, hay otros dos delanteros sobre los cuáles trabajar la continuidad: Sebastián Ribas y Claudio Riaño. De ellos, uno podría seguir integrando el plante, el otro seguramente no. Pero el tema pasa por determinar hacia dónde apuntar, algo que dependerá de las condiciones económicas que imponga cada caso. Si se da la oportunidad de que alguno de esos atacantes no continúe es probable que se le abra la posibilidad a algunos de los nueve de la reserva, pero ello será material de análisis para otro momento.
Será crucial en esta historia la palabra de Diego Cocca, siempre y cuando el actual entrenador siga al frente del plantel canalla. Es que el vínculo del DT también finaliza a mediados de año. Más allá de eso, seguramente habrá que tomar algún tipo de decisión al respecto. Se insiste, la gran apuesta es que Ruben continúe y ya con ese escenario se tomarán cartas en el asunto.
En caso de que Marco siga es muy poco probable que se trabaje sobre un nuevo contrato con Ribas y Riaño. Allí el secretario deportivo y la dirigencia estarán obligados a decidir.
Objetivamente la condición de ambos es idéntica: el 30 de junio se les vence el contrato. Pero la intención es que uno de los dos pueda seguir haciéndole compañía a Marco Ruben. Si bien no habrá descensos, las presiones seguirán existiendo, al menos para la clasificación a alguna copa internacional, por eso en Arroyito nadie quiere desmantelar el plantel, amén de que se está evaluando una reestructuración del mismo, incluso en términos económicos.
Ribas puede y quiere
A Ribas se le vence el préstamo y debe retornar a Lanús, salvo que los canallas hagan uso de la opción de compra (1,5 millón de dólares por la totalidad del pase), algo que hoy suena inviable. ¿Hay chances de negociar un nuevo préstamo? Muchas. Pero para que ello ocurra deberá haber no sólo intenciones claras de parte de Central, sino buena predisposición del lado granate. Por buena predisposición se entiende que en caso de que se solicite el pago de un nuevo préstamo el mismo esté al alcance de las finanzas del club auriazul. Es que ya que la economía de Central, como la de tantos otros clubes, quedará diezmada tras el parate por la pandemia del coronavirus ya se escuchan voces respecto a la complejidad de hacer frente a algún tipo de erogación de dinero. Para Central será fundamental que si Lanús no tiene inconvenientes en que Ribas no retorne, que su continuidad en Arroyito sea bajo un préstamo accesible. El escenario ideal para la comisión directiva canalla es firmar un nuevo vínculo con el delantero en el que sólo tenga que afrontar el sueldo del futbolista, pero también depende de Lanús.
Lo que se sabe del lado del jugador es que está muy cómodo en la ciudad Lo que se sabe del lado del jugador es que está muy cómodo en la ciudad y que tiene intenciones de seguir vistiendo la camiseta de Central, donde en 2020 encontró mucha más participación que en el primer semestre de la temporada.
Riaño decide por sí mismo
Lo de Riaño es similar, pero con algunas variaciones en medio de una posible negociación, que no son pocas por cierto. Es que al cordobés también se le termina el contrato pero es el jugador el que quedará con el pase en su poder y en caso de negociar, Central podrá hacerlo directamente con el delantero.
Hace algunos días Riaño declaró que le gustaría en algún momento regresar a Córdoba, más precisamente a Talleres.
Teniendo en cuenta el rendimiento de ambos en el último tramo del torneo no habría demasiadas dudas por quién podría definirse Cocca (en caso de que siga). Porque fue Ribas no sólo el que más continuidad tuvo, sino que de los dos fue el que más goles aportó.
Tras la reanudación del torneo aquella participación activa de parte de Riaño fue en retroceso. Cocca entendió que el uruguayo estaba mejor posicionado que el cordobés y por eso lo utilizó más, incluso en más de una oportunidad junto a Marco Ruben.
Todo puede cambiar en caso de que Ruben decida ponerle punto final a su carrera futbolística (o al menos a su estadía en Arroyito), aunque la dilación en el tema en Central la toman como un dato positivo (“Si ya tuviera decidido no continuar seguramente lo hubiera informado”, confían). Es que en ese caso una de las posibilidades es negociar tanto con Ribas como con Riaño y, de no prosperar alguna de esas tratativas, ir tras la chance de contratar algún otro, preferentemente en condición de libre.
Como sea, el panorama está planteado de tal manera que lo que se aguarda es una respuesta positiva de parte de Marco para después sí apuntar todos a que otro nueve pueda seguir. Pero hoy el tema parece ser Ribas o Riaño.
Ahora, Cocca y Marco
Ya resuelta la continuidad de Raúl Gordillo (resta la firma del nuevo contrato), la dirigencia deberá solucionar la situación de Diego Cocca, a quien se le vence el contrato, mientras aguarda una respuesta de Ruben.