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"Central me dio todo, es parte de mi vida", expresó Ledesma

Jeremías Ledesma, quien se sumó a Cádiz, repasó su historia de vida deportiva. Confesó que llegó a Central de casualidad y que casi dejó el fútbol en 2013.

Domingo 30 de Agosto de 2020

Jeremías Ledesma ya hizo base en España para "empezar a vivir a pleno esta gran experiencia en Cádiz”. Se sumó al plantel amarillo en Marbella para hacer la pretemporada a fondo. El referente y hasta hace poco capitán canalla mira el futuro inmediato con marcado optimismo. Se pondrá la pilcha de gala para jugar en una de ligas más importantes del mundo. Pero detrás de este presente perfecto hay una historia con varios matices. El ex arquero de Central abrió su corazón en una charla a fondo con Ovación. Brindó confesiones desde las fibras íntimas y mostró su veta de líder pero con el bajo perfil. El pergaminense, de 27 años, afirmó, entre otros temas, que "llegué de casualidad a Central porque la idea era ir a probarme a Arsenal”. También sostuvo que "en 2013 casi largo todo. Estaba decidido a irme a trabajar con mi viejo porque no tenía contrato y mis padres no podían bancarme más”. El resto de la foja de servicio en primera es conocida y encantadora. Mientras que ponderó la enseñanza que acunó en Arroyito. "Me fui dejando muchos afectos. Es el club que me formó, me hizo crecer como persona y deportista, y me dio un plato de comida. Me dio todo y es parte de mi vida. Estoy seguro de que en algún momento regresaré. No sé si como jugador o en otro rol. Aunque volveré, eso lo tengo muy claro. Le debo mucho a esa hermosa institución que aprendí a querer y respetar desde los 13 años”, enfatizó Conan.

La idea, probarse en Arsenal

Jere no dudó un instante en pegarle un pantallazo al pasado. Enseguida bucea con placer en lo profundo de su ser. "Llegué de casualidad a Central. La idea era probarme en Arsenal porque tenía un convenio con Barcelona. Incluso viajé a Sarandí. Pero cuando llegamos, Luis Soler nos informó que no se hacía porque el vínculo había caducado”, afirmó de movida y con tono de anécdota.

   Fue así que volvió a Pergamino cabizbajo. Pero al poco tiempo recibió un inesperado llamado. "Era Soler, quien había asumido como coordinador de Central. Recuerdo que una mañana mi vieja me sacó de la cama, me dio el café con leche y fui a la ciudad deportiva”, relata. "Tenía 13 años”, acotó.

   Luego de hacer lo suyo debajo de los tres palos sin fisuras llegó la aprobación. "Ahí nomás que dijeron que quedaba. Estaba feliz”, dijo un maduro Ledesma. "Mirá cómo habrá sido todo de lindo que me probé y a otro día me llevaron al Gigante de alcanzapelotas para el partido de la primera”, recordó con cierta sorpresa.

   "Cuando entré al Gigante y vi toda esa gente me enamoré del club. No podía entender tanta locura en las tribunas, que explotaban de hinchas. Fue una noche bárbara. No me quise más a Pergamino”, apuntó Conan. Y así fue que luego empezó a escribir las primeras experiencias en las páginas auriazules desde la 9ª división en 2007 y viviendo en la pensión "que no era de lo mejor o lo que es ahora”.

   "Ni bien me dijeron que quedaba me prometí que debía llegar y hacer historia en este club. No sé si la hice, pero sí estaré en un lugarcito de la foto del campeón”, agregó de manera espontánea Ledesma, mientras la charla con Ovación se consume sin prisa. En cada categoría el arquero se destacó hasta que llegó a reserva y formar parte del plantel profesional siendo el más joven de los arqueros. Pero en 2013 casi tira todo por la borda.

En 2013 casi larga todo

Todo venía viento en popa. Jeremías era una de las proyecciones a corto plazo. A los 20 años parecía que tenía todo para dar el salto. Pero en la esfera canalla había otras cuestiones de fondo que atender. Corría el 2013 y el arco de la primera era propiedad exclusiva de Mauricio Caranta. A eso hay que sumarle que el equipo estaba asomando la trompa en la elite otra vez. Mientras que en la faz interna había un dato nada menor. No podía seguir en Rosario.

   "Fue un momento difícil de mi carrera. Quise dejar el fútbol porque no tenía contrato y mis padres ya no podían bancarme. Tomé la decisión y le comenté a Hernán Castellano que terminaba el torneo y me iba a Pergamino para no volver más”, rememoró Conan.

   Y agregó con voz entrecortada: "Lo tenía bien meditado. Me iba a ir a laburar con mi viejo, que hace de todo. Desde carpintería como arreglar un techo o refacciones de todo tipo”.

   Pero el Rifle estuvo rápido de reflejos fue directo a Miguel Angel Russo a plantearle la problemática. Fue así que el entrenador, como buen mediador y protector del patrimonio canalla, "agarró el teléfono y a los o tres días me llamaron para firmar el primer contrato. Si seguí fue gracias al Rifle que habló con Miguel”, desprendió el uno, quien a la vez dijo que “cada semestre que volvía a Pergamino no eran vacaciones, pasaba esos días ayudando a mi papá. Y lo hice hasta muy poco para darle una mano”.

El gran estreno

Después se armó de paciencia para esperar el gran momento de mostrarse en el círculo grande. “Debuté con Paolo Montero en Copa Argentina contra Cañuelas porque el Ruso Rodríguez tenía una molestia. Fue el 25 de abril de 2017”, comentó el arquero, quien se consolidó con Leo Fernández como entrenador.

   “Cuando agarró Leo me preguntó cómo estaba. Le respondí que muy bien. Ahí nomás me dijo «mejor porque te necesitaré el fin de semana». Y así empezó todo lo demás. Fui de menor a mayor y siempre aprendiendo de cada entrenador que terminó pasando mientras estuve en el plantel. Y eso que con Chacho Coudet no jugué, pero todos dejan enseñanzas”, contó Jere, quien hoy está en “España viviendo esta hermosa experiencia”.

   Claro que el hasta poco referente auriazul remarcó “que cuando el Patón me dio la cinta de capitán frente a Temperley, por Copa Argentina, debo confesar que me temblaron un poco las piernas”. Entre anécdotas, vivencias y ascendente adrenalina que le generó el préstamo a Cádiz, el golero dejó sentado que “haber salido campeón con Central fue algo hermoso. Pero también haber ganado clásicos. No perdí ninguno en realidad”.

Pieza clave y campeón 2018

El rol que cumplió Ledesma en la Copa Argentina 2018 fue determinante. Terminó erigiéndose en un pilar indiscutido de la estructura táctica que diseñó e inmortalizó a la gloria permanente el Patón Bauza. “Se puede decir que uno de los picos más altos desde que estoy en primera división se vio en ese torneo que ganamos”, relató el arquero con cierta dosis de placer.

   “Pude tener varias intervenciones. Por ahí se recuerda más los dos penales que atajé en la final contra Gimnasia en Mendoza, pero en las anteriores fases también tapé algunos”, expresó con voz pausada y firme como cuando custodiaba el arco canalla.

   Conan aseguró además que ese título se obtuvo “porque había un grupo estupendo”. También argumentó que “después de esa noche mágica e imborrable, es como que hubo un quiebre a nivel personal. Me fui sintiendo cada vez más seguro”, deslizó antes de dejar sentado que “ese campeonato significó mucho, sea para los hinchas como para los jugadores. Sobre todo los que salimos de las inferiores y somos hinchas”.

   ¿Y qué representó a nivel personal esa estrella? “Puff. Es algo indescriptible. Porque la gané con el club del cual soy hincha. El club que me formó, me enseñó y me abrigó de chico. El mismo que me dio de comer y terminó dando muchas cosas que hoy atesoro”, puntualizó al borde las lágrimas.

No a San Lorenzo

“No quise ir a San Lorenzo porque consideraba que no era el momento para dejar Central. Nos jugábamos cosas muy importantes desde lo deportivo y quería estar. No podía irme, más allá que desde lo personal podría haber sido interesante. No me arrepiento por la determinación que tomé a principio de año”, sostuvo Ledesma sin vacilar.

   “Quién sabe si iba a jugar porque el titular es Torrico. Luego llegó la pandemia, la inactividad y todo esto. Mirá si me iba, seguiría siendo suplente”, dijo antes de remarcar que “el hecho de seguir en Central me dio continuidad y ahora salió esta chance de irme a Europa. Algo que todo jugador siempre sueña porque es un paso al frente en mi carrera. Ahora tengo que hacer bien las cosas para poder adaptarme y rendirle a Cádiz”.

Rápida venta y viaje

“Todavía no me cayó la ficha que firmé en Cádiz, es la realidad. Esto me sorprendió hasta a mí mismo. Se dio todo tan rápido que aún no me puse a pensar bien que estoy en Europa y no jugaré más en Central, club que soy fanático. Luego de tantos años y vivencias soy un hincha más. A eso le sumo que por ahora estoy lejos de la familia, ya que viene solo porque nos vamos de pretemporada. Luego veré cómo y cuándo llegará mi esposa e hijos”, puntualizó Jere.

   El mismo Ledesma que antes de llegar a territorio de Andalucía atravesó un verdadero raíd. Es que en Ezeiza hubo una falla en los sistemas de migraciones y eso demoró el vuelo a París, por lo cual terminó después perdiendo la conexión a Sevilla.

   Sin embargo, pudo resolver todo ya que una vez que arribó a Francia cambió la hoja de ruta y partió a Madrid. Y de ahí a Sevilla, donde esperaba un emisario de Cádiz. La realidad indica que hoy en día ya es uno más del plantel amarillo. De hecho entrenó ayer. “Ahora hay que trabajar y demostrar. Es una nueva etapa”, expresó el buen arquero.

   Mientras se erigió en un nuevo embajador del canalla en el Viejo Continente, Ledesma dejó sentado que “me fui de Central, por ahora por un año. El tiempo dirá si serán más. Soy un agradecido al club que me formó como persona y jugador. Estoy muy seguro que en algún momento regresaré”.

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