La imagen de los plateístas de la baja del río aplaudiendo a Carlos Tevez mientras el Apache caminaba rumbo al túnel (fue e primero en dejar la cancha) fue el fiel reflejo de esa sensación de alegría, de alivio y hasta de locura que vivió el hincha de Central tras la victoria ante Sarmiento que fue justa, aunque demasiado ajustada.
Porque el 1 a 0 no reflejó claramente lo que fue el desarrollo, pero qué le van a hablar a estos hinchas canallas de por cuánto se gane mientras se gane. Y que le van a hablar a este Tevez que logró su primera victoria desde su arribo a Arroyito, después de haber probado con varias partituras y que en esta ocasión metió un pleno en ese análisis previo que hizo, porque su equipo le respondió con creces desde lo futbolístico, pero fundamentalmente porque logró lo que tanto buscaba: el triunfo.
Una victoria que cotiza demasiado en este Central que venía a los tumbos, pero sobre todo sin una identidad que lo convirtiera en un equipo creíble, confiable. En su tercer partido con Tevez como entrenador no sólo logró, sino que de abrazó a esos tres puntos que hacía tanto no atesoraba.
La propuesta de Central estuvo clara ya desde la formación que Tevez puso en cancha y el plan se cumplió al pie de la letra, al menos en ese primer tiempo en el que el canalla hizo a su gusto y antojo. Porque hizo de la tenencia un culto, tratando de agredir con le pelota al pie y no con pelotazos frontales. Allí fueron clave la inteligencia de Malcorra, el complemento de Buonanotte e Infantino y también las trepadas de Cortez y Blanco. Por eso todo fue de Central en esa primera etapa a que sólo le faltó el gol.
El primer aviso lo dio el Chipi Frías, quien no pudo dominar ya entrando al área y siguió esa media vuelta de Buonanotte tras el centro de Infantino. A esa altura las llegadas era fruto del juego, no por casualidad. Infantino volvió a romper por izquierda y su centro bajo y fuerte encontró un pie rival, casi debajo del arco.
Contenido Sarmiento, desde el fondo la salida intentó ser siempre limpia, desde los pies de Montoya, aunque el titiritero era Malcorra, que distribuía hacia un lado y hacia el otro. Candia no pudo darle desde el piso después del centro de Cortez y ahí también se le atragantó el grito de gol a un Central al que las cosas se les simplificaron mucho más cuando Echenique mandó a las duchas (29’) a Quinteros por un codazo al Chipi Frías.
La única que tuvo Sarmiento fue de rebote (A Brea lo sorprendió la pelota, de frente a Servio), pero antes de eso estuvo la individual de Buonanotte por izquierda y el zapatazo de Candia, de frente al arco, después de acomodarla con el pecho. Buena imagen hasta ahí del canalla, aunque le faltó lo esencial: el gol.
Tevez aguantó unos pocos minutos para ver cómo reaccionaba Sarmiento y rápidamente en el complemento empezó a mover las piezas, siempre con una idea clara, la de no resignarse a ir en busca de la victoria. Ya con otro esquema, pero siempre con un equipo ofensivo, Central lo tuvo primero con Candia y después con un par de remates desde afuera de Montoya y un par de Infantino.
Central nunca se cansó de ir, pero de a ratos se le nublaba la vista y no encontraba el desequilibrio en los últimos metros, hasta que la locura en el Gigante se desató tras ese centro de Montoya que Buonanotte impactó de cabeza, para hacer estéril el vuelo de Meza.
Ahí Tevez volvió a meterse también el en partido, porque no le tembló el pulso para rearmar el equipo, mandando a un defensor (Martínez) y, ahí sí, a un 5 (Tanlongo). No fue todo color de Rosa porque Servio tuvo que hacerse inmenso frente a Gondou, pero Central siempre fue más. Es más pudo estirar la ventaja con ese remate de Buonanotte que dio en el palo, aunque la cosa ya terminaba y lo que ya estaba en el bolsillo era esa victoria que Central logró pero que supo construir.
TEVEZ sumó su PRIMER TRIUNFO con el CANALLA ante el VERDE | Rosario Central 1-0 Sarmiento | Resumen