Ultimo partido de Central en el año en el Gigante de Arroyito. Y en esos 90 minutos unos cuantos motivos para aspirar a que el cierre de la temporada sea a toda orquesta. Varios de esos motivos, por supuesto, tienen que ver con los estrictamente deportivo, con los puntos que le serán necesarios pensando en mantener chances de clasificación en la Copa de la Liga y también para empezar a asegurarse un lugar en la próxima Copa Libertadores. Ahora, el cierre de la temporada en Arroyito contará también con un desafío un tanto más sentimental si se quiere (obviamente estrechamente relacionado con lo deportivo) y tiene que ver con la intención de que la fortaleza de la localía no se rompa justo en el último partido del año. Claro, enfrente estará este River que demostró ser el mejor equipo de 2023, lo que implicará por parte de Central una mayor concentración, un rendimiento sin fisuras, inteligencia, eficacia y quizá algo más. No hubo un solo partido en los 21 que Central jugó en este año de la mano de Miguel Angel Russo en el que los futbolistas marcharan al vestuario con la cabeza gacha producto de una derrota. Es que fueron 13 victorias y 8 empates, que se suman a los seis encuentros que venían ya de arrastre del proceso de Carlos Tevez.
No hay relación directa entre el fixture de la pasada Liga Profesional al de esta Copa de la Liga, pero en ambas ocasiones Central cerró el campeonato de local frente a River. Hace casi cuatro meses fue con un ingrediente extra, el de River campeón (una semana antes se había consagrado tras vencer 3-1 a Estudiantes), amén de la rotación que ensayó el técnico Martín Demichelis. Pero, se sabe, la jerarquía de River, cualquiera sea el momento histórico, pone a prueba a cualquiera.
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Central supo sacar ventaja a partir del apoyo de sus hinchas. Futbolísticamente siempre mostró algo distinto en su estadio.
Celina Muti Lovera / La Capital
De aquel partido a este del sábado hubo otros siete encuentros en los que el canalla debió defender con uñas y dientes la localía y en cierta forma el desafío fue más pronunciado que en el torneo anterior, pero este Central de Russo nunca bajó la guardia y no sólo pudo extender la racha en su estadio, sino que, al igual que en la Liga Profesional, todo lo bueno que logró hacer en el torneo fue gracias al aporte de los puntos obtenidos en el Gigante de Arroyito.
Porque el hecho de que hoy tenga asegurado un lugar en la próxima Copa Sudamericana y que cuente con la posibilidad cierta de meterse en la Libertadores encuentra los sustentos habidos y por haber en esa gran campaña que logró jugando en condición de local.
Russo siempre habló de contar con un equipo que haga pesar la localía, quizá sin imaginar el enorme sustento que finalmente encontró, pero lo cierto es que mientras el calendario deportivo fue avanzando, Central se fue transformando en uno de los equipos más sólidos en ese aspecto. De hecho es el único que nunca perdió.
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El triunfo en el clásico fue sin dudas el más resonante de todos los que logró este año en el Gigante de Arroyito.
Virginia Benedetto / La Capital
Al arrastre que venía del año anterior, con seis partidos (5 empates y una victoria), de la mano de Carlos Tevez, este equipo de Russo le sumó hasta aquí otros 21 partidos (13 triunfos y 8 empates), ante todo tipo de rivales. Porque, se recuerda, este año por Arroyito pasaron, entre otros, Boca, River, dos veces Independiente, Godoy Cruz, Talleres, Defensa y Justicia, Estudiantes y Newell’s.
Y después de un largo peregrinar, de pasar sofocones o de resolver de manera sencilla algunas historias, Central llega a la despedida del año en el Gigante contra un rival al que, sabe, no puede regalarle nada.
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En el último partido como local en el torneo anterior, Central recibió a River, que hacía días se había consagrado campeón.
Héctor Rio / La Capital
Quizá este desafío sea más bravo que el final el torneo pasado. Por la sencilla razón de que aquel Central del primer semestre mostraba un nivel superior al de ahora y, además, contaba con la presencia de un Alejo Veliz encendido. De hecho el hoy jugador de Tottenham anotó dos de los tres goles auriazules en ese electrizante 3-3.
El buen resultado (léase un triunfo) cotiza en alza hoy en Arroyito porque es lo único que le servirá para mantenerse con chances de meterse en los 4º de final de la Copa de la Liga (si lo logra, todas las llaves serán neutrales) y es por eso que posiblemente arriesgue más de la cuenta, pero hay un invicto que defender, al que nadie en Arroyito le gustaría que se rompa justo en la última presentación en el año del canalla en su casa.