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Central enfrenta a Gimnasia, adversario directo en la tabla de promedios

Los dos entrenadores coincidieron en que el partido de esta tarde no definirá nada con relación a la lucha por no descender. Es comprensible que Ariel Cuffaro Russo y Leonardo Madelón, dos amigos de la vida, le bajaran la temperatura a la previa. Aunque el presente y el futuro de ambos equipos indiquen otra cosa. Porque el primer campeonato que deben jugar en la actual temporada Central y Gimnasia (LP) es el de zafar de la promoción.

Viernes 09 de Octubre de 2009

Los dos entrenadores coincidieron en que el partido de esta tarde no definirá nada con relación a la lucha por no descender. Es comprensible que Ariel Cuffaro Russo y Leonardo Madelón, dos amigos de la vida, le bajaran la temperatura a la previa. Aunque el presente y el futuro de ambos equipos indiquen otra cosa. Porque el primer campeonato que deben jugar en la actual temporada Central y Gimnasia (LP) es el de zafar de la promoción. No tienen espacio para mirar hacia otro lado ni para dejarse tentar por otros objetivos. Para eso ya habrá tiempo cuando la tabla de los promedios les haga un guiño y puedan tomarse alguna licencia.

Además, los canallas y triperos que concurrirán al Gigante procesarán puertas adentro el resultado en función de esa pulseada clásica en la que ya se transformó un partido entre Central y Gimnasia.

Central arrancó el torneo comiéndose a los chicos crudos y ahora transita por un tiempo de confusión. Gimnasia empezó siendo oferta para cualquiera y ahora enderezó su rumbo. Se enfrentarán dos presentes futbolísticos diferentes, pero con dos entrenadores que se conocen al dedillo. De ahí que se sospecha un trámite signado por la paridad, al menos en las cuestiones que siempre dominan la previa.

Madelón sabe lo que es darle un dolor de cabeza a Central en su cancha. Aún está latente la victoria que consiguió Gimnasia en el Clausura 2008 en el debut de Gustavo Alfaro como técnico canalla. Aquel partido también se recuerda por la gran recepción que le dio el hincha de Central a Madelón, una situación que seguramente se repetirá esta tarde.

Las dos derrotas consecutivas de Central (Colón y Arsenal) hicieron recapacitar a Cuffaro a la hora de armar el equipo. El técnico no cambió muchos nombres, pero se la jugó por la titularidad de Andrés Franzoia para encontrarle alguna solución a la abulia ofensiva. El equipo hace tres fechas que no convierte y eso mereció ajustar algunas tuercas referentes al posicionamiento colectivo en el ataque. El que pagó los platos rotos fue Castillejos. El ingreso de Méndez, quien cumplió con la fecha de suspensión, debe encuadrarse en un marco previsible más allá de que el pibe Milton Zárate cumplió con creces cuando debió reemplazarlo. Central necesita recuperarse. La oportunidad es propicia.

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