Este Central no es el mismo de antes y se nota, más allá de que los últimos resultados no alcancen para torcer y mucho menos romper la concepción de que la campaña que está realizando el equipo es buena. El tema es el bajón futbolístico que evidenció el canalla en estos últimos encuentros y que fue lo que lo llevó a sumar en una proporción bastante menor a lo que lo venía haciendo. ¿Dónde está la clave de este nuevo estado de situación? La principal parece anidar en la depreciación de la localía. Porque es allí donde el equipo de Miguel Angel Russo fue tejiendo los puntos importantes de su perfil, pero el declive no encontró ningún tipo de salvataje fuera del Gigante de Arroyito.
Lo primero que hay que decir después del partido ante Estudiantes es que el equipo pincharrata no iba a ser un rival sencillo, porque se sabía que era uno de los que está en zona de clasificación a copas internacionales y que, como declaró el DT canalla tras el encuentro, de los últimos 20 partidos (entre Liga Profesional y Copa Sudamericana) había perdido sólo uno. Desde ese punto de vista, al empate se le puede dar quizá un poco más de valor.
Ahora, está claro que lo que le hizo perder terreno a Central en estas últimas fechas fue esa incapacidad de poder pisar fuerte en su estadio, donde obtuvo dos de los últimos seis puntos en disputas (el empate contra Colón y la igualdad ante Estudiantes).
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Central sumó su segundo partido en el Gigante sin poder ganar. De igual forma se mantiene invicto en Arroyito.
Virginia Benedetto / La Capital
Hasta ese momento del choque frente al sabalero, en Central estaba instalada con demasiada fuerza la idea de “equipo sólido” en el Gigante y no es que la cosa haya pegado un giro de 180 grados, nada de eso, pero algo indudablemente no viene saliendo como se preveía.
Desde que empezó el torneo, Central es un equipo que pisa con firmeza con un pie, pero que con el otro renguea y mientras pudo aguantar y no bajar el ritmo se la bancó más que bien, pero en el momento en que ese pie firme mostró cierta inestabilidad, el tránsito ya fue otro, un poco más lento.
Por supuesto que hay lugar para un análisis más profundo que tiene que ver con las causas de este estancamiento del equipo, pero hoy las principales explicaciones están a la vista, estrechamente relacionadas con los puntos perdidos como local.
Y claro, el equipo no logró hasta aquí lograr respaldo en los partidos fuera del Gigante, lo que hace que las coordenadas de esta aún buena campaña estén en la fortaleza de local. Es que en medio de estos dos partidos (Colón y Estudiantes) en los que no pudo sacarle el máximo provecho a la localía estuvieron las pálidas puestas en escena contra Barracas Central y San Lorenzo, donde la cosecha fue de tan sólo una unidad, en clara consonancia con lo realizado a lo largo del campeonato.
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En el partido ante Colón, Central arrancó perdiendo y pudo empatarlo. Le faltó un plus para darlo vuelta.
Virginia Benedetto / La Capital
Igual, esa marcha más lenta que está protagonizando Central no implica ningún llamado de atención importante, pero sí amerita algún tipo de corrección en lo inmediato, para que ese objetivo de terminar el torneo entre los puestos de copas internacionales no quede deteriorado. Porque es también un logro el hecho de haberse mantenido invicto en los 12 partidos que jugó de local (8 triunfos y cuatro empates).
Pero la ecuación es simple. O vuelve a sacarle el máximo provecho al Gigante (le quedan los encuentros ante Central Córdoba de Santiago del Estero y River) o empieza a hacerse fuerte fuera de Arroyito (ante Racing y Belgrano). Esto es, como siempre, un paso a la vez, pero en cada uno de ellos el equipo deberá hallar la firmeza necesaria. Lo que está claro es que en esa tendencia a la baja en su casa en los últimos partidos fue lo que le hizo perder algo de terreno respecto al resto.
Otro de local, ¿Russo mantiene o cambia?
Esta vez no habrá partido fuera del Gigante, por lo que las especulaciones sobre la posibilidad de la incorporación de un central más no estarán a la orden del día, pero el partido ante Estudiantes podría llevar a Russo a mantener el formato de equipo con el que salió a jugar el pasado miércoles y meter algún retoque desde lo táctico. Y aún no cambiando también estará la incógnita respecto a la continuidad de Fabricio Oviedo o el ingreso de algún otro jugador en esa posición.
El ingreso de Octavio Bianchi hizo que el equipo tuviera mayor peso en ofensiva, pero en ese formato Malcorra se tuvo que volcar hacia la derecha, a cumplir una función que no siente. Seguramente por ello minutos después dejó el campo de juego. Encima, nunca en el torneo Central jugo con dos puntas de características similares como lo son Alejo Veliz y el propio Bianchi. Por eso, la chance más concreta es que el DT deje todo como está.
No obstante, a Oviedo, quien hacía desde la segunda fecha que no jugaba, el partido le costó bastante, pero Russo entendió en la previa de Estudiantes que era la mejor opción para esa función. Por eso, en condiciones normales bien podría recibir el respaldo y continuar en el equipo. Pero el DT tiene varios días de trabajo por delante para analizar y definir con qué equipo saldrá a jugarle el martes a Central Córdoba (SE).